Cerca de un mes atrás, la casa de Luis Garro reciente Intendente de La Plata, del PRO- fue víctima de un ataque en el que su esposa y sus cuatro hijas resultaron golpeadas y maniatadas, culminando en el robo de una cantidad de dinero en efectivo, alhajas, artículos electrónicos y un misterioso maletín, hoy sujeto de diversas hipótesis. El principal sospechoso, detenido desde el día posterior al hecho y desde esta semana bajo prisión preventiva, es Patricio Masana, un policía a quien se acusa de haber sido el autor intelectual del hecho, y de haber facilitado el ingreso y egreso de los autores materiales por las puertas del country Grand Bell. Masana alquilaba una casa dentro del mismo barrio.
Más allá de las ramificaciones políticas del caso particular, la modalidad bajó la que fue perpretado el asalto a la familia del novel jefe distrital dista de ser nueva. Delincuentes que se hacen pasar por inquilinos, rentan una casa dentro de un country seleccionado en base al perfil de sus habitantes, y desde allí realizan las tareas de observación y logística necesarias para luego llevar adelante el golpe, asistidos por cómplices a quienes autorizan a ingresar, y que luego se retiran sin ningún inconveniente. La seguridad privada, enfocada en prevenir el ataque "desde afuera, no tiene herramientas para combatir al criminal que ataca "desde adentro. Bajo ese justificativo, existe un paso previo de control, configurado en el nuevo Código Civil como derecho de preferencia.Históricamente, el derecho de preferencia o derecho de admisión-, ha sido un área gris desde el punto de vista legal y técnico. La capacidad que ostenta el órgano de administración de la urbanización de permitir o no el acceso de un nuevo countrista al barrio, ya sea mediante el alquiler o la compra de una unidad funcional, no está exenta de controversias. Allí se tocan el derecho a la libre transmisibilidad de la propiedad con las preocupaciones por la seguridad. Y también, en muchas ocasiones, se enmascaran actitudes xenófobas en las que el derecho de preferencia se utilizó como herramienta de discriminación: las infames "bolillas negras. Lee también:
Un vecino corta por tiempo indeterminado el ingreso a el country El Venado. Enterate más acá.. http://www.eldiariosur.com/n3743
Posted by Diario Canning on jueves, 31 de marzo de 2016
"La experiencia indica que al momento de comprar un lote, no solo se considera el tipo de emprendimiento en el que está ubicado, la infraestructura deportiva o bienes comunes que existen, y la seguridad que ofrece, sino también el grupo humano que ya vive en el lugar; la decisión de compra es fuertemente influida por las vinculaciones y afinidades que se presentan con los propietarios ya integrantes de la urbanización, escribía María Cecilia Herrero de Pratesi por entonces integrante de la Comisión Jurídica de la Federación Argentina de Clubes de Campo- en una nota publicada por el diario La Nación en el año 1998, en pleno auge del fenómeno country. "El derecho de admisión asegura previamente entonces que el nuevo propietario comparta aquellas reglas comunitarias que lo harán ser consecuentemente parte del barrio o country, integrándose en esa comunidad. Esto no es malo, muy por el contrario, previene y limita, diferencias en la convivencia, completaba. La idoneidad en la convivencia de la que hablaba Pratesi supo sin embargo llevarse al extremo, al punto de configurar una herramienta homogeneizadora que bordea con lo sectario. Al respecto, el relato del abogado Roberto Terrile, en referencia al proceso que debió atravesar al momento de mudarse al country Los Lagartos, resulta ilustrador. "¿No saben cómo funciona la "bolilla negra? ¡Es maravilloso! Les cuento: cuatro o cinco tipos en una mesa de Directorio me interrogaron sobre todo tipo de datos, los que luego fueron transcriptos a una planilla con fotos incluidas- y expuesta públicamente en una vitrina del House . Allí escribieron mi lugar y fecha de nacimiento, los estudios que cursé, adonde estudié, mi profesión y mi lugar de trabajo, cuentas corrientes y bancos con que operaba, los nombres y apellidos de mi grupo familiar, qué deportes y qué religión practicaba, los nombres, edades y colegios a los que concurrìan mis hijos, etcétera. Esta planilla estaba a la vista de todo el mundo: empleados, obreros, proveedores, socios, amigos, invitados. ( ) En los papeles, claro, la "bolilla negra no existe: no hay Comisión de Admisión ni respuesta negativa por escrito. Todo se oculta, todo se tapa. Lógico, nadie va a ser tan tonto de poner en un papel que no se acepta a una persona por ser judío, cabecita negra, grasa, chino, paraguayo, boliviano, coreano, describe Terrile.Desde la aplicación del nuevo Código Civil, que entró en vigencia en Agosto pasado, el derecho de preferencia así como muchas otras áreas grises- quedó claramente tipificado. Configurados como "conjuntos inmobiliarios, los countries y barrios privados entraron en un nuevo régimen de administración que, con sus particularidades, remite al de la propiedad horizontal. En su artículo 2086, declara que se "puede prever limitaciones pero no impedir la libre transmisión y consiguiente adquisición de unidades funcionales dentro del conjunto inmobiliario, pudiendo establecer un derecho de preferencia en la adquisición a favor del consorcio de propietarios o del resto de propietarios de las unidades privativas. Aquellas limitaciones previstas deben estar entonces claramente consignadas en el Reglamento de la urbanización, el que el mismo Código Civil aclara que deberá lucir también en el correspondiente título de propiedad, siendo entonces de conocimiento ineludible para el eventual adquiriente. Así, queda claro que el pretender instaurar otras restricciones implica no sólo la alteración de la esencia misma del derecho real de propiedad horizontal especial consagrado, sino también una clara lesión al derecho de propiedad."Desde la incorporación del nuevo Código Civil, a pesar de las extensas críticas, un poco se logró aclarar el asunto, comenta una fuente perteneciente a la Federación Argentina de Clubes de Campo. "Si bien cada urbanización tiene la capacidad de dictar sus propios requisitos al momento de incorporar un nuevo socio y aplicar el derecho de preferencia, en la Provincia de Buenos Aires existe un marco común que en general se aplica a todos los countries y barrios privados. Básicamente, se solicitan dos requisitos: una constancia de antecedentes penales argentinos o del país de origen- y una demostración de solventabilidad. No se trata de hacer sectarismo, sino de establecer algunas pautas básicas que ayuden a prevenir un conflicto futuro. A final de cuentas, es la dirección del country la que toma la decisión, y esta está integrada por los mismos vecinos que ya viven allí, y el derecho de preferencia les da una herramienta para cuidar el lugar dónde viven. También es cierto que hay countries que tienen una identidad muy marcada, y en esos casos se le puede hacer saber al futuro adquiriente en qué comunidad va a insertarse y dejar que él tome la decisión, pero de ninguna manera implica un acto de discriminación, explica. "Inclusive desde el lado del adquiriente o del inquilino, resulta ventajoso conocer en que clase de comunidad se va a insertar. Pasa lo mismo cuando uno busca comprar o alquilar en cualquier barrio abierto; si no se conoce el barrio, es prudente pasar unos días explorándolo, porque cada lugar tiene su idiosincrasia a la que el nuevo residente debe adaptarse. El que se muda al microcentro debería saber que va a haber ruido constante, de la misma forma que cuando uno se va a mudar a un country, debería conocer que hay ciertos aspectos de esa comunidad que le son propios y a los que deberá adaptarse, agrega. "De cualquier manera, las únicas restricciones formales en Buenos Aires son en general- las dos que mencioné: la comprobación de antecedentes penales y una evaluación de solventabilidad, que demuestre que la persona será capaz de abonar todos los meses el monto de las expensas. Después cada provincia tiene sus particularidades, y hay lugares como Córdoba, Mendoza o Rosario, que tienen sus problemáticas propias y dónde los requisitos son más estrictos en algunos puntos, pero lo habitual es que en Buenos Aires no existan mayores averiguaciones que esas. Lee también:
¿Cómo y dónde mantuvieron a las familias secuestradas en CISSAB? http://www.eldiariosur.com/n3662
Posted by Diario Canning on martes, 22 de marzo de 2016
"En los últimos años, uno de los asuntos con los que todavía tenemos que aprender a lidiar mejor es el tema de los alquileres temporales, por uno o dos meses durante el verano, agrega la fuente. "Por un lado, se debe resguardar el derecho del propietario sobre su propiedad, y es legítimo que quiera obtener una renta de ella. Pero por otro lado, muchas de las familias que eligieron vivir en el country de forma permanente sienten como se altera su estilo de vida y el del lugar que eligieron cuando en el verano llega gente que cómo sabe que se va a ir, muchas veces no muestra el mismo respeto por las normas de convivencia o por el buen uso de los espacios comunes. Además, en el caso de los alquileres temporarios, resulta mucho más difícil intentar controlar que no exista una finalidad delictiva. En muchos countries, directamente están prohibidos los alquileres temporarios, completa.Las ramificaciones políticas del ataque que sufrió Julio Garro todavía están bajo investigación. Inclusive, se puso bajo sospecha a la inmobiliaria a través de la cual el acusado consiguió alquilar la casa dentro del country, en la que los allanamientos encontraron varias armas de fuego, drogas y dinero en efectivo. En los últimos días, aparecieron rumores en los que se decía que el contrato de alquiler fue por una cifra cercana a los $5.000, un valor casi testimonial dadas las características del inmueble. Pero más allá de las particularidades del caso, existen antecedentes bien documentados que hacen que no pueda obviarse la existencia de la modalidad delictiva. Y existen también, en el vox populi, historias de casos en los que el derecho de preferencia se aplicó para evitar que alguien ingrese al country por motivos religiosos o políticos, o por tratarse de personalidades públicas con un "perfil que resultaba desfavorable para la imagen del country. La cuestión sigue abierta.






