CANNING

En Canning los animales también tienen su lugar para vacacionar y producirse

El “Hospedaje Canino y Peluquería Flash” está hace 15 años en la zona, y por su excelente cuidado y atención personalizada para con cada cliente, es el hogar sustituto y lugar de moda perfecto para las mascotas de los vecinos.

En Canning los animales también tienen su lugar para vacacionar y producirse
El Diario Sur

Cada vez que llega el momento de planear las vacaciones deverano, invierno o alguna escapada por feriados, a las familias dueñas demascotas se les presenta una disyuntiva: "¿Y ahora qué hacemos con el perro,quién lo va a cuidar?”. La solución ya está en la zona hace 15 años, estamoshablando de "Hospedaje Canino y Peluquería Flash”, el lugar ideal en el cualuno puede confiar que su querido can será atendido y disfrutará tanto como sihubiese sido parte del viaje.

Patricia Verónica Pintos, dueña y responsable del negocio,es una amante y gran conocedora de los animales. A lo largo de los años afirmaque "he tenido bajo mi cuidado a más de mil perros, que siempre suelen volverpor el trato especializado que les doy”. También relata que, a pesar de lo quemuchos puedan imaginarse, el rubro al cual se dedica "no es para nada fácil,porque cada perro tiene sus mañas, sus costumbres, y el que no se preparó paratratar con animales no va a llegar a entenderlos. Yo hice muchos cursos a lolargo de mi vida, algunos de peluquería canina, otros de veterinaria, asisto acharlas cada vez que puedo y me sigo capacitando para mejorar el servicio”.

Debido a que muchas personas tienen un cariño especial consus mascotas -a quienes incluso llegan a considerar como un hijo-, Patriciasuele generar un vínculo más personal con sus clientes, para que estos puedanentrar en confianza y así dejar bajo su ala a sus perros: "Uno tiene que saberbien la rutina de cada animalito que le traen, y por eso yo siempre que vieneuna persona trato de charlar un rato para conocerlo. Con el pasar de los años heentablado varias relaciones con la gente que viene acá, y es por eso quesiempre vuelven. Confían en mí y saben que yo cuido a sus mascotas como sifuesen mías”.

Gracias a su experiencia y al nombre que se ha ido formandoen Canning, gran cantidad de familias que viven en los countries ya son clienteshabituales desde sus inicios: "Me dejan mascotas la gente de Saint Thomas, ElLauquén, Los Rosales, El Sosiego, Mi Refugio, y la mayoría de los barrioscerrados, pero también gracias al boca a boca de las personas y a lasrecomendaciones, se acercan desde Capital, Lomas de Zamora, e incluso ZonaNorte. También muchos empleados del aeropuerto, azafatas, pilotos y personasque están en viaje constantemente, son clientes desde hace años”.

Además de ser el lugar ideal en el cual dejar a las mascotaspor la extensa trayectoria en lo que a tratado de animales respecta, elhospedaje cuenta con una alternativa extra que le da el toque especial porsobre los demás: la peluquería. Es quesi además de querer dejar a nuestro perro por alguna urgencia o viaje quedebamos hacer, tenemos la intención de hacerle algún cambio de look, bañarlo oembellecerlo para alguna ocasión especial, Patricia es la indicada parahacerlo: "Con los cortes de pelo y los baños empecé a la par del pensionado.Arranqué con un curso de peluquería cuando era chica, después me fui adentrandomás en el tema, asistí a varios más, fui practicando con mis mascotas y cuandome sentí lista arranqué con la peluquería. Hoy ya soy toda una experta”.

Con el correr de los años, y la variedad de personas que llevana sus perros al negocio, "Pato”, como la suele llamar casi todo el que laconoce, es dueña de las más curiosas y extravagantes anécdotas. "Una vez unseñor me pidió si no le podía teñir el pelo a su Labrador, porque no le gustabaque tenga canas, pero le tuve que explicar que no existen tinturas paraanimales, y que es un riesgo usar las que son para la gente”, cuenta entrerisas, y en seguida se le viene otro recuerdo a la mente: "También me han pedidoque, para una fiesta de disfraces, les pinte el pelo de rosa a dos Caniches,para que estén a tono con la dueña”. Aunque quizás no tan extraño como las doshistorias anteriores, también confiesa que sus clientes "suelen venir cuandotienen algún cumpleaños familiar, o mismo de la mascota, a pedirme peinados ycortes especiales. Incluso hasta llegan con fotos de looks que vieron, y meexplican precisamente lo que quieren que haga, como cuando uno va a lapeluquería”.