El pasado miércoles 1 de Junio, en las instalaciones deADUES, se dictó una charla informativa abierta a sus socios, con el objetivoprincipal de exponer y tratar las principales cuestiones respecto al agua en laregión, así como también se explicitaron los requisitos formales que debencumplirse al momento de realizar una nueva perforación.
La disertación estuvo a cargo del Ingeniero Horacio Torti,especialista en asuntos ambientales, quien a su vez difundió los resultados delos análisis físico-químicos de muestras de agua obtenidas de la región.
Uno de los principales asuntos que entró en discusión fue ladiferencia entre la calidad del agua según la profundidad de la que se obtiene.
"Debajo nuestro encontramos dos fuentes de agua, una es la llamada primera napao acuífero Pampeano, y otra, más profunda, el acuífero Puelche. Según de cuálde los dos obtenga agua la perforación, hay grandes diferencias en cuanto a sucontenido y calidad, explica Eduardo Lois, gerente general de ADUES.
El Puelche es una inmensa masa de agua pluvial infiltrada enel suelo y contenida en un manto subterráneo de arena. Esta lámina, cuyo grosorpuede superar los 100 metros, está tendida a una profundidad promedio cercana alos 60 metros, a lo largo del Litoral bonaerense y porteño desde Rosario hastala bahía de Samborombón. Es el que otorga la mejor agua para consumo humano, yaque el superficial se encuentra más susceptible de contaminarse, y los tresniveles más profundos tienen un contenido de sal demasiado elevado.
Ese verdadero río subterráneo de agua y arena está enmovimiento horizontal, a una velocidad de entre 2 y 10 metros por día: elacuífero se recarga de lluvia en su centro, en la zona de Pilar, y se descargahacia sus bordes, que son el Paraná, el Plata y el Salado.
"Todos los barrios privados y countries de la zona tienenagua de perforación, lo que vulgarmente se conoce como agua de pozo, y según laprofundidad desde la que se bombee las características del agua son diferentes.En general, el agua del Pampeano es más susceptible a la contaminación y tienemayores niveles de arsénico, por eso recomendamos que si se puede hacer lainversión de un pozo más profundo que se alimente del Puelche, se haga,explica Celeste East, parte dela firma que realizó el estudio. "Además, el suministro es mucho mayor, por loque los pozos no se secan tan rápido, agrega.
El acuífero más profundo es el que se comenzó a usar en paraabastecer la primera red hídrica de la Ciudad de Buenos Aires, instalada bajola presidencia de Sarmiento, para reemplazar el agua de aljibe que sealimentaba del Pampeano, contaminado en aquella época con cólera y tifus.
Sinembargo, para la década del 40, debió ser abandonado debido a que lasobreexplotación invirtió el curso de las aguas, salando la napa. Entonces,Obras Sanitarias construyó la planta potabilizadora que actualmente seencuentra en Palermo, y la red se alimentó desde entonces con el aguaproveniente del Río de la Plata, con lo que los niveles del Puelche volvieron asu estado original.
"Si bien el análisis físico-químico de las napas es un puntoimportante en el proceso de asegurar la calidad del agua que tomamos, no es elúnico, explica el Ing. Horacio Torti, quien realizó los trabajos de análisisde muestras que ilustraron su disertación en la sede de ADUES. "Todos lospuntos que atraviesa el agua desde su extracción hasta que sale por el grifo,son susceptibles de contaminación bacteriológica".
"El estado de las cañerías dedistribución y de los tanques debería ser evaluado al menos dos veces al año,ya que la contaminación bacteriológica es un problema que puede ser serio y quesin embargo, con el correcto tratamiento del agua y del sistema de distribución,es fácil de solucionar. Sabemos que a pesar de que en muchos casos va en contradel código de convivencia del barrio, muchas casas tienen su propio tanque dereserva, y en ese caso se agrega una estación más que requiere control,agrega.






