Canning

Punto y Goma, otra opción para aprender y divertirse

Daniela está al frente de Punto y Goma, librería y juguetería que nació en octubre del año pasado después de seis años de formar parte de la vida de los chicos en uno de los colegios de Canning.

Punto y Goma, otra opción para aprender y divertirse
El Diario Sur

Demuestra al hablar una fuerte emoción cada vez que se le pide explicar cualquier cosa que esté referida a los gustos, tratos o formas de los chicos de hoy. Daniela desde hace seis años trata con ellos en uno de los puntos de encuentro del colegio Grilli Canning, la librería. "En el Grilli hace seis años que tenemos la concesión de librería y centro de copiado y yo me metí en el rubro sin conocer, soy licenciada en Turismo, así que nada que ver”, comenta con algo de esa inocencia que la lanzó a una carrera que hoy la llevó a tener un local propio en el complejo Plaza Central: Punto y Goma. "El trabajo en el colegio es muy lindo, porque trabajas con los chicos. De ahí me fui empapando mucho de lo que es librería y más allá de que tengo el local me gusta estar a mí en el colegio, estar yo ahí”, dice con soltura porque a pesar de que mucha de la clientela del colegio se haya trasladado naturalmente a Punto y Goma. "Con los nenes te divertís”. Eso es quizás lo más importante a la hora de entender este tipo de comercios. Punto y Goma, el que no se escondió se embroma. Y entre las corridas de las escondidas o los picados de fútbol y rugby del Grilli aparece lo más amoroso de los chicos. "Te cuentan cosas de la casa, o de los compañeritos. Muchos nenes en el recreo aburridos vienen a la librería porque saben que pueden charlar un rato, o jugar con alguna figurita”, relata con ternura. Chicos son todos, pero no todos iguales desde luego: "Los adolescentes te cuentan peleas entre ellos, o cosas que hacen fuera de la casa. Chicos que se están por recibir que te cuentan que quieren hacer, qué van a estudiar, cómo van a seguir sus vidas”. De vuelta en su local abierto al público, en el que ya toca tratar con chicos y grandes insiste en que la calidez es la clave del negocio: "me gusta hacer sociales y conocer gente. Y eso después te sirve como comerciante, porque si das buena atención y buen trato, la gente vuelte”. "Muchos de los clientes que tenemos del colegio son los que van ahí. Conocí también gente de otros colegios como el Saint Mery’s, que me han hecho conocer el colegio también. Hacemos muchas amistades, con gente de las oficinas de Canning Design”, enumera con admiración. Obvio que todo después de las cinco de la tarde cuando vuelve de la escuela a la que llega a veces ya con pedidos de los padres. "Tienen mi número y si ven que el nene necesita algo urgente me lo piden por whatsapp, es un servicio que les damos, y después el nene lo viene a buscar directamente. A veces a las 6 de la mañana ya empieza a sonar el celular”. El calendario parece extenuante, pero los resultados están a la vista. Desde los más divertidos y elegantes disfraces, peluches, figuras de acción de primerísima calidad, juegos de mesa, artículos de librería, kiosco de golosinas. Ideal para pasar el Día del Niño con los clientes que seguro serán recibidos con una sonrisa familiar y conocida.