El helado es nuestro máximo aliado a la hora de soportar las altas olas de calor que sofocan la ciudad. Desde el cono de helado hasta el pote, todas se presentan como opciones válidas a la hora de refrescarnos. Sin embargo, en el último año se han puesto de moda las llamadas "paletas. Pero la novedad de todo esto es que las mismas se encuentra hechas de helado artesanal. Una opción que este 2017 ha llegado a la ciudad Canning.De la mano de Pêssegolitos, ubicado en el primer piso del shopping Las Toscas, estas paletas logran capturar el gusto original de sus ingredientes que a veces en los helados comunes es difícil de detectar. "Con tantos químicos que le ponen a los helados, a veces se deforma el gusto y acá se nota que estás comiendo lo que pedís. Por ejemplo, el de banana. A los clientes les encanta porque dicen que sienten que están tomando el licuado de verdad, comenta Brenda, empleada del lugar.Y a pesar de que estas paletas reciben el nombre de "Pêssegolitos, su público no se limita para nada al infantil. "Lo que le llaman más la atención a los chicos son los colores. Los adultos se animan a probarlas pero mucho la idea de la paleta no les gusta. Siempre preguntan ¿Se derrite rápido? Pero, después de probarlas, vuelven, explica Brenda.Las variedades para elegir son de agua (frutales), de crema o de crema rellena, para los más golosos. Pero, como si eso no fuera poco, los consumidores pueden elegir bañarlos en chocolate blanco o negro y/o agregarle cereales, confites, almedras y/o granas a su piacere. Sus precios varían entre los $45 y $55, según sea el helado elegido. En el top ten de los más pedidos, se posiciona en primer lugar, indiscutiblemente, el de "Ferrero Rocher, seguido por el de americana con Nutella y el de chocolate suizo relleno con dulce de leche. Tal es el amor a estas paletas que muchos clientes llegan a llevarse hasta nueve de ellas, ya sea para ellos mismos o una reunión familiar.Pêssegolitos, un emprendimiento originado en Cañuelas y proveniente de la empresa familiar Pêssego, ya es furor en Canning. Con una rica e innovadora propuesta, el local ya ha logrado ganarse una fiel clientela y, por qué no, adicta a sus paletas helados. Esta es una forma más para lograr escaparnos un poco del calor del verano.







