En los últimos días de junio y a comienzos de julio la provincia de Buenos Aires fue arrasada por continuos días de intensas lluvias. Esto dejó durante aquellos días, en el sector donde está la obra de la Ruta 58, la zona intransitable por el barro que se había acumulado. A pesar de esto, los obreros continuaron trabajando y hubo que lamentar camiones estancados en el lodo, accidentes de tránsito y tosca en el asfalto de la ruta que hacía patinar a los autos.
Sobre esto, el capataz a cargo de la obra explicó en aquel entonces a El Diario Sur que "si bien el terreno no era el adecuado para trabajar, la obra tenía que estar terminada sí o sí para septiembre", denotando así el apuro que manejaban por acelerar los trabajos y cumplir el plazo que ya venció, una vez más.
La ampliación comenzó en agosto de 2015, y se había fijado dejar listo el proyecto en 365 días, pero claro está que no pudo cumplirse. Con algunos parates de por medio, la obra se detuvo y reanudó en varios lapsos, y continúa a la deriva su inauguración. Desde el gobierno de la provincia no han confirmado otra fecha puntual para su finalización, aunque se especula que a fin de año se pueda habilitar al menos un primer sector.






