Cerca de las 10:00 de hoy comenzó un nuevo día de obras en Canning, precisamente al borde de la Ruta 58. Allí los trabajadores planificaron una jornada normal, excepto por el factor que los condicionaría por varias horas. A causa de las lluvias de fin de semana el terreno estaba blando y predominaba el barro en toda la zona.
A pesar de esta condición, un camión que cargaba varias toneladas de piedras condujo por encima del terreno que al instante cedió, impidiendo que continuase su marcha. El conductor junto a varios obreros presentes intentaron moverlo sin éxito. Con el paso de los minutos no encontraron otra opción más que utilizar una pala mecánica para desencajar el vehículo, para lo que debieron interrumpir el tránsito en reiteradas oportunidades.
Finalmente, y tras varias horas de esfuerzo, el camión logró salir del fango y volver a su tarea. El capataz de la obra argumentó que aunque el terreno no era el adecuado, la obra debía estar finalizada para septiembre, motivo por el cual sí o sí los trabajadores ponen manos a la obra a pesar de las circunstancias.






