Canning

Inundaciones y agua estancada preocupan a los vecinos

En el sector de Ezeiza los habitantes no encuentran solución a un problema con muchos años. Llegan las lluvias, rebalsa el arroyo y comienzan las pérdidas.

Inundaciones y agua estancada preocupan a los vecinos
El Diario Sur

Lamentablemente para los vecinos de Chacras de Canning, el padecer las fuertes lluvias se ha vuelto una costumbre. Con las precipitaciones, el Arroyo Aguirre comienza a crecer, y con él también lo hacen sus afluencias, que dan directamente a las chacras de la zona, convirtiendo los patios de los vecinos en lagunas indeseadas.

"Todavía no llovió tanto como llovía antes por suerte, sino se inunda todo. Ahora ensancharon pero no alcanza, también nos falta el puente acá", indica Carlos, un vecino que vive sobre la calle Galeano, y que varias veces perdió muchas pertenencias por el agua que ingresó a su vivienda. Y agrega: "Trajeron tierra que pedimos durante meses pero no la desparramaron. Cuando nos entra agua perdemos todo lo que tenemos. Hasta ahora desde la Municipalidad solo nos traen tierra, nunca más trajeron nada", cierra el vecino junto a su familia, desesperado por la situación.

En la esquina de Vieytes y Chagas además hay otra problemática que se produce a consecuencia de las inundaciones. El agua estancada que queda en las afluencias del arroyo resulta un lugar ideal para la aparición de mosquitos, y los vecinos temen por brotes de dengue o zika en la zona.

Uno de los vecinos más afectados, Néstor, contó a El Diario Sur cómo sufre en primera persona el problema: "La municipalidad dragó el arroyo pero los desagües no están terminados, entonces nos entra agua igual, ese es el tema. Aparte de permanecer muchos días el agua estancada, sabiendo que eso es un problema con el tema del mosquito y la contaminación. No se si irán a darle una solución temprana a esto. A nosotros se nos levantaron los pisos, hincharon aberturas, cambiamos los marcos de las puertas, electrodomésticos y muebles arruinados", enumera Néstor.

Además agrega: "La última lluvia (Febrero de 2017) no nos dio tiempo porque en unas horas teníamos 50cm de agua adentro, estuvimos un mes cambiando todo. Estimo que uno de los problemas mas graves es la salud. En mi caso, a causa de esto se me originó un problema en mi rodilla, provocada por el agua contaminada. La municipalidad dejo todo como una tarea cumplida, pero hubo desidia en no terminar la obra, y que esto no nos provoque todo los daños que nos ha provocado", cerró el vecino de Chacras de Canning. En resumen, el municipio ha intentado darle una solución rápida pero sin eficacia a un problema de años y que supera la voluntad de los vecinos, quienes temen perderlo todo ante el clima y sobre todo en estas fechas, donde las lluvias de fines de agosto se vuelven intensas, y llega la popularmente conocida "lluvia de Santa Rosa". El temporal se acerca, y a los vecinos no les queda más que esperar que los montículos de tierra colocados por el municipio sostengan la mayor cantidad de agua posible.