FIESTAS NOCTURNAS

Discordia entre garantizar la privacidad y respetar el entorno

Las fiestas dentro de los countries llevan a la polémica. Por un lado, los que quieren un entorno tranquilo; y por el otro quienes quieren su libre albedrío en la privacidad.

Discordia entre garantizar la privacidad y respetar el entorno
El Diario Sur

Las fiestas nocturnas o reuniones entre particulares tienen cierto punto de discusión, sobre todo cuando son llevadas a cabo por jóvenes. En la mayoría de los casos, en horas de la madrugada llegan quejas de los vecinos por los ruidos y el elevado volumen de la música, haciendo necesario que intervenga el personal de guardia. 

Los barrios privados son claros con este tema en sus reglamentos. Por ejemplo, Santa Rita informa en su artículo tercero: "Las reuniones sociales se harán dentro de los límites de la propiedad de quien las organice, y la música se emitirá a un volumen prudente. No se admiten en general actos que perturben la tranquilidad de los vecinos, atenten contra la normal convivencia, la moral y buenas costumbres".

En otros barrios como El Rocío, cuentan con un predeterminado "Horario de Silencio", que limita estos eventos para determinado momento con el objetivo de "garantizar el repose, la tranquilidad y la moral de los vecinos". Además, existen sanciones y multas para quienes no respeten estas normas.

Contemplando que está aclarado de ante mano en todos, o la mayoría, de los countries y barrios privados de la zona, resulta llamativo porqué continúan habiendo este tipo de eventos que generan discordia entre vecinos. Si bien está explícito el hecho de resguardar la tranquilidad, no suele haber medidas en la guardia para anticiparse a este conflicto.