"Estaban todos en las oficinas y salieron de sus puestos y bajaron a la recepción y a la calle a preguntar qué había pasado. Primero pensamos que algo le había sucedido al edificio, pero después de mirar en las redes sociales, nos dimos cuenta que se trataba de un sismo", explicó Luciana Barroso, recepcionista de Amaneceres Office, uno de los edificios más altos de la zona cercana al epicentro.
"Sentí que se movía el piso y nosotros estamos en planta baja. La chica de limpieza había acomodado unos bidones, se dio vuelta y se cayó. En los pisos de más arriba se sintió bastante pero no pensamos que era un sismo", completó la mujer.
"Sentí que el piso bajó y las paredes hicieron ruido. Se nos paró el corazón. La verdad es que me asustó mucho la situación y decidí salir de la oficina para ver si las demás personas habían notado lo mismo que yo. Desde un principió noté que no era algo normal lo que había sucedido", añadieron otros oficinistas.
El temblor, que solo duró unos segundos, también se sintió bastante fuerte en la cochera del lugar. Parte del personal de seguridad encargado de vigilar este sector destacó que pasó todo demasiado rápido y que nadie podía asegurar lo que produjo el movimiento.
Frente al Barrio Cerrado Santa Juana, dos mujeres que estaban al costado de la ruta vendiendo comida, sintieron como el suelo vibró. Nicole, una de las comerciantes, mencionó como fueron los segundos posteriores al sismo : "Me asusté y pensé que iba a suceder de nuevo".






