Solo queda una semana para que comiencen las fiestas y en Canning ya abrió sus puertas un reconocido local de fuegos artificiales que comercializa productos para todos los gustos. Aquellos que son más accesibles cuestan 50 pesos pero, para los que eligen invertir una buena moneda, tienen artículos valuados en 38 mil.
El local es atendido por dos mujeres que llevan nueve años consecutivos juntándose cada mes de diciembre. "Luego de tanto tiempo logramos tener clientes habituales, que nos esperan cada verano para llevarse cosas. Por lo general siempre compran lo mismo y son en su mayoría vecinos de Canning", aseguró una de ellas.

Los elementos que más se llevan son las conocidas "tortas" que cuentan con diferentes cantidad de tiros dependiendo de su tamaño. Para los más chicos, los adultos se llevan una buena cantidad de "estrellitas" y los infaltables "Chaski Boom".
La ley que prohíbe el uso de la pirotecnia es aprobada cada vez en más en diferentes zonas de nuestro país, incluyendo la Costa Atlántica, por eso, estas comerciantes tomaron diferentes medidas para evitar problemas. "La mayoría de los productos que tenemos disponibles son show de luces, es decir, que provocan muy poco ruido cuando se los enciende y una vez que comienzan, iluminan el cielo en silencio".

Además de limitarse a vender sus artículos solo a mayores de edad, también le dedican bastante tiempo a sus clientes con el objetivo de que ellos sepan que están comprando, como se usa, en qué momento y las precauciones previas recomendadas. Por otro lado, todos se llevan una garantía que sirve para un cambio de unidad o una devolución del dinero en caso de que la suya no funcione.






