Marcelo y Jorge, dueños del histórico bar La Lusitana, informaron en la semana que el bar podría cerrar sus puertas dentro de poco tiempo dado a las malas condiciones que atraviesan. El 8 de enero de este año varios delincuentes ingresaron al local, maniataron a la madre de los dueños del bar y se llevaron dinero, mercadería, entre otros valores, rompiendo todo lo que encontraron a su paso. "Rompieron sillas y mesas entre otras cosas, y la policía no pudo dar ningún indicio de los delincuentes", explicaron las víctimas.
Marcelo y Jorge temen que el mal momento anímico y económico que atraviesan los obligue a cerrar su tan querido bar La Lusitana, donde ya muy poca gente se acerca a tomar café o hacer las compras diarias. Esta fue una de las primeras edificaciones de Canning, hace varias décadas y cuando todavía las calles eran de tierra y transitadas por carros tirados por caballos; en aquel entonces Canning o "el fondo de Monte Grande" era casi por completo un extenso campo. Sobre aquellas épocas cuenta Jorge, uno de los dueños "La idea fue de mi papá cuando dejó el horno en el año 68, la salida laboral que buscó fue tener una entradita más con el barcito porque además era peluquero. Con el barcito y la peluquería en la tiendita fueron cambiando de rubro porque el horno de ladrillos no daba más.
Junto con el crecimiento de la ciudad también fue creciendo La Lusitana de forma paralela. Una herencia que le llegaría a los hermanos Marcelo y Jorge, de parte de su padre. "Por nuestro problema de vista, ya en el setenta y pico, no podíamos seguir estudiando, entonces nos amplió el bar para que empezáramos a trabajar y así darnos un futuro a nosotros, ya desde chiquitos, cuentan los hermanos entre la emoción y la nostalgia. Y es por ese recuerdo de su padre que ambos hermanos continúan luchando por mantener las puertas del bar abiertas, puertas que hace casi cincuenta años solamente cierran los domingos para tomarse un descanso, y que podrían llegar a cerrar de forma permanente de no mejorar su situación.
50 años cumplirá La Lusitana este 28 de noviembre
"Soñábamos con hacer la fiesta de 50 años, pero ahora nos pelaron tan a fondo que no sabemos. Maniataron a nuestra madre y nos desvalijaron, rompieron sillas y mesas entre otras cosas, y la policía no pudo darnos ningún indicio de los delincuentes. Estamos más para la quiebra que para otra cosa, pero cierre el bar o no cierre queremos que arreglen el tema del desagüe".






