CANNING

Enero: Un mes complicado para los comerciantes de Canning

Esta época del año la mayoría de los vecinos decide emprender un viaje y, de esta manera, las ventas se reducen de manera considerable en la ciudad.

Enero: Un mes complicado para los comerciantes de Canning
El Diario Sur

El comienzo del verano es todo un desafío para los comerciantes de Canning dado que la mayoría logra vender una gran cantidad de productos a fines de diciembre pero, cuando los clientes se toman vacaciones y la ciudad queda prácticamente vacía, los ingresos disminuyen.

“La primera quincena del mes fue buena porque mucha gente estuvo comprando, pero a partir del lunes pasado, las ventas comenzaron a bajar. Es un mes complicado porque el negocio debe cumplir con el horario y no tenemos una buena cantidad de clientes. Esperemos que la situación mejore en febrero”, aseguró Gladys, que trabaja en una dietética de Plaza Canning.

Esta problemática no sucede únicamente con los lugares que venden alimentos, sino que también afecta a locales de ropa porque las personas prefieren ahorrar para tomarse vacaciones y luego gastar en productos que se comercializan en los diferentes puntos turísticos.

“Después de las fiestas, muchas personas se acercan para mirar las prendas y pasan un largo tiempo observando todo con detalle, pero luego de preguntar el precio, no quieren comprarlas. El único punto fuerte de ventas en este mes son las bikinis”, explicó otra comerciante de Plaza Canning.

Con el objetivo de evitar pérdidas durante estos días, muchos locales elaboran estrategias previas para administrar los ingresos obtenidos en meses anteriores. Las ventas aumentan nuevamente a principios de febrero, cuando aparecen las liquidaciones en las vidrieras y todos quieren aprovechar el mejor precio.