Los vecinos de Canning se vieron sorprendidos esta mañana por la presencia de bloques de cemento en múltiples accesos a la ciudad. Esta interrupción buscará mantener un mayor control sobre los vehículos que circulan y estará presente hasta finalizar la emergencia sanitaria por el coronavirus.
Enormes caños de cemento se emplazaron en todas las entradas que la ciudad tiene desde la Avenida Pedro Dreyer - también conocida cómo La Colorada - con el fin de dirigir el transito hacia la Ruta 58, que junto a Sargento Cabral, serán los dos únicos puntos habilitados para acceder.
Desde el comienzo de la pandemia, exhaustivos controles se realizan sobre ambas arterias para garantizar la seguridad de los vecinos, así como también efectuar el cumplimiento de la cuarentena obligatoria, decretada por Gobierno Nacional y extendida hasta el 26 de abril.
El caudal de autos es derivado a una carpa colocada montada sobre Mariano Castex, donde las autoridades solicitan la habilitación correspondiente para circular en vía pública. Por otro lado, profesionales de la salud proceden a tomar la temperatura de quienes viajan y buscan confirmar de que ningún ocupante presente los síntomas del COVID-19.






