El lunes por la mañana cientos de vehículos quedaron atrapados en un importante embotellamiento sobre Mariano Castex, en pleno centro de Canning. Tras las horas de incomodidad ocasionada, hoy el control se diseñó otra estrategia para evitar un nuevo caos.
Efectivos y profesionales de la salud ubicados en la intersección con Pedro Dreyer, tomaron la iniciativa de habilitar un segundo carril para garantizar una mejor circulación. Además de tener un resultado positivo en el caudal de autos, también les permitió trabajar en un ambiente mas calmo.
Durante toda la jornada de ayer los vehículos permanecieron cerca de una hora y avanzaban pocos metros por minuto. Las dos filas, integradas por quienes llegaban desde la Ruta 58 y Sargento Cabral, estuvieron presente hasta la tarde, horario en el cual el nivel de transito disminuyó.
Este reten policial es fundamental porque además de tomar la temperatura de cada persona, en el también se solicita la documentación necesaria para circular en plena cuarentena. Por otro lado, un oficial está autorizado para subir a los colectivos que atraviesa la zona, con el fin de corroborar cada certificado de los pasajeros.






