Sociedad

Canning: cómo fue el primer mes de cuarentena para los playeros de las estaciones de servicio

Los empleados continuaron con sus tareas habituales, pero el panorama fue muy diferente. "El trabajo bajó muchísimo, recién ahora empezamos a remontar un poco", explicaron.

Canning: cómo fue el primer mes de cuarentena para los playeros de las estaciones de servicio
El Diario Sur

La implementación del aislamiento social obligatorio significó que muchas personas tuvieran que paralizar sus trabajos y encerrarse en sus hogares. Sin embargo, otros debieron continuar trabajando para cumplir con sus obligaciones, arriesgando su vida día a día al estar expuestos a un posible contagio del coronavirus. 

Entre las personas que estuvieron exceptuadas de la cuarentena y siguieron con sus actividades laborales, aparecen los playeros y las encargadas de las estaciones de servicio de Canning. Los mismos tuvieron que tomar los recaudos necesarios para poder protegerse del COVID-19 al estar en permanente contacto con personas. 

“Desde el primer día nos proveyeron los elementos necesarios para cuidarnos, ya que en la zona de Canning las personas suelen viajar con frecuencia y finalmente hubo varios casos”, explicó uno de los playeros de la estación de servicio ubicada sobre la Ruta 58 (Mariano Castex) del lado de Esteban Echeverría. 

“Durante estos días, cuando llegaba a mi casa, trataba de aislarme en mi pieza y comer separado de mi familia, para no correr ningún riesgo. Por suerte, puedo venir a trabajar en mi auto que es una ventaja”, continuó explicando el joven de 23 años. 

Asimismo, debido a la cuarentena y al poco de movimiento de personas las estaciones de servicio empezaron a estar prácticamente desiertas. “El trabajo bajó muchísimo, recién ahora empezamos a remontar un poco, estábamos recaudando un 95% menos de lo habitual con los vehículos”, aseguró y completó: “Pese a que bajamos el rendimiento, el sueldo nos lo pagaron como correspondía, lo que ayudó en este momento complicado”. 

Para las chicas que se encargan del kiosco y buffet de la estación de servicio, el panorama fue similar y tuvieron que aplicar nuevos protocolos de prevención. “Solamente puede ingresar una persona por vez al local y debe ponerse alcohol en las manos, antes y después de realizar la compra”, expresó una de las empleadas, al tiempo que añadió: “De todas formas las ventas bajaron muchísimo”. 

Las empleadas deben acudir al trabajo con la ropa característica de la empresa, por esta razón toman todas las medidas necesarias de prevención. “Cuando llegamos a nuestras casas dejamos las zapatillas afuera y las desinfectamos. Ponemos lo que llevamos puesto en el lavarropas después nos bañamos. Todas hacemos lo mismo como una rutina”, cerró. 

Tanto los playeros como las encargadas de los kioscos de las estaciones de servicio debieron adaptarse a las circunstancias que generó la pandemia del coronavirus, en una zona en la que hubo varios contagiados.  Tal es así que, pese a los cuidados arriesgan día a día su salud al estar permanentemente en contacto con las personas, para poder trabajar y afrontar la complicada situación económica que atraviesan muchos trabajadores.