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VIDEO: Así despidieron al querido médico de Canning fallecido por coronavirus

Julio Zambrano luchó cerca de un mes por su vida, pero su cuerpo dijo basta. Uno de sus amigos explica las razones por las cuales era tan querido.

La comunidad de Echeverría del Lagoatravesó las últimas semanas repletas de tristeza y desolación, luego de la confirmación del fallecimiento de uno los vecinos más queridos del country de Canning.

Julio Zambrano era un médico de 61 años que trabajaba desde hace 30 años en la clínica de La Esperanza en Capital Federal, en los Consultorios Médicos de Oschoca y en el CEM de Monte Grande.

Quienes lo conocieron de cerca aseguran que su vocación por ayudar siempre que se necesitaba, lo convirtió en uno de los vecinos más ilustres del country Echeverría del Lago, así como también de la zona en general por la cálida atención que les brindaba a sus pacientes.

El adiós al querido médico de canning víctima de Covid-19

Según le explicaron sus seres queridos a El Diario Sur, el profesional de la salud "era una persona sana y que hacía actividad física", pero al estar en la primera línea de contagios contrajo el virus a principios de agosto y los síntomas fueron empeorando, por lo cual decidieron internarlo en la clínica de La Esperanza.

“Se contagio de coronavirus y a los 4 días empeoró su cuadro notoriamente, por lo cual lo llevaron a su clínica de Capital Federal. Allí estuvo luchando con respirador artificial y logró que le sacaran y tenía que cumplir 72 horas para estar fuera de peligro, pero lamentablemente tuvo una grave complicación y fue de vuelta a respirador. En ese momento le daban muy poca esperanza de vida y así estuvo 15 días más luchando con los médicos para salir adelante, pero no pudo contra el coronavirus”, relató compungido Leonardo Gomila, presidente de Echeverría del Lago y amigo del médico.

Julio, falleció el pasado 23 de agosto después de luchar contra el coronavirus durante casi un mes con todas sus fuerzas, en las cuales demostró sus ganas de querer vivir frente a un virus implacable. “Fue una pérdida irreparable para toda la comunidad de Echeverría del Lago y todos aquellos que llegaron a conocerlo. Lo vamos a extrañar mucho, siempre andaba con su maletín por el country y si alguien tenía una urgencia corría ayudar”, expresó Gomila.

“Julio era una persona excelente que no sólo ayudaba a la gente por su profesión de médico, sino también desde lo espiritual porque siempre dejaba una palabra de aliento”, agregó el presidente de Echeverría del Lago y completó con tristeza: “Él tenía su profesión de médico, el amor de Dios y el amor por la gente”.

LA EMOTIVA DESPEDIDA DE SUS AMIGOS Y SERES QUERIDOS

Sus amigos, seres queridos y compañeros de trabajo se reunieron en la puerta de la clínica de La Esperanza en Capital Federal y lo despidieron con un discurso conmovedor, al no poder llevar a cabo el velatorio por la pandemia del coronavirus. “Nos enorgullece haber conocido a Julio y que haya sido parte de la dirección de nuestro sanatorio. Ahora, lo despedimos con mucho dolor, pero tenemos que recordar que nos marcó un ejemplo: el de no bajar los brazos y luchar hasta el último”, expresó uno de los directivos de la clínica y férreo amigo de Julio.

UNA PERSONA DE BIEN

Julio Zambrano siempre trataba de ayudar a todas las personas que necesitaban algún tipo de asistencia médica. Sus seres queridos más cercanos lo definen como una persona “con excelente predisposición a la vida y que se abocaba al servicio de la comunidad”. Tenía 61 años y había llegado de joven desde Ecuador. Se recibió, conoció a su mujer, se mudó a Echeverría del Lago y tuvo dos hijos; uno de ellos siguió sus pasos y está a punto de recibirse de médico.

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