Editorial

Dime con quien andas

'Estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros.' La obra y los pensamientos de Groucho Marx lo trascenderán y servirán para explicar lo, a veces, inexplicable
domingo, 02 de agosto de 2015 · 11:19

 

Estos días de campaña política en los que las calles de nuestras localidades están plagadas de autoparlantes con pegadizos jingles y sobran las promesas de candidatos de todos los colores, me propuse un ejercicio simple: buscar dónde estaba encolumnado cada uno de ellos en la última elección de 2013. El resultado sorprende al más pintado: los actuales precandidatos tenían hace apenas dos años "principios" bien distintos a "otros" que aparecen como nuevos.

Hace menos de dos años aparecía una nueva fuerza política, el Frente Renovador, impulsado por el entonces intendente de Tigre, y ex jefe de gabinete de Cristina Kirchner, Sergio Massa. Al calor de su ascenso logró el apoyo de un importante número de intendentes bonaerenses. Algunos de ellos resultaban entonces emblemáticos y hoy son paradigmáticos de la política acomodaticia. Massa se rodeó de al menos cinco "futuros goberacomódate en el 2013: Posse, De Narvaez, Giutozzi, Solá y Cariglino y de otros representantes de distritos populosos como Katopodis en San Martín.

Sin embargo, Felipe Solá será el próximo domingo el candidato menos pensado hace dos años. Era el que menos "medía", y no tenía gestión ejecutiva a cargo (algo valorado a la hora de los potenciales votos). Uno a uno, sus otros socios ("los amigos del campeón", como los bautizó el propio Massa al sufrir el éxodo 2015) se fueron reacomodando a medida que crecía la figura como candidato primero, y único candidato luego, del actual gobernador Daniel Scioli. Y alguno, como Posse, hasta se tentó con ir por el PRO como si diera más o menos lo mismo una propuesta que la otra.

La actualidad es más conocida por reciente, aunque también cueste explicarla. Pocos recordarán el fin de semana próximo que el candidato oficialista Daniel Scioli fue duramente cuestionado por sectores del kirchnerismo duro. También pocos entenderán el lugar donde se pare Mauricio Macri, con todos sus devaneos y contradicciones en temas que son muy caros al sentir de los ciudadanos, que hoy lo miran confundidos: ¿es el cambio que anuncian los afiches y carteles o la continuidad de las principales políticas kirchneritas que declaran apoyar?

A nivel local, en Esteban Echeverría, la historia no fue muy distinta. El otrora flamante bloque de concejales del Frente Renovador (diciembre de 2013) fue desgranándose a medida que se acercaba 2015. Hubo quienes migraron al PRO como el ex vecinalista y groppista Pablo Losada y otros que compiten en las Paso por un mismo lugar (la candidatura a intendente) como Pulichino, Devoto o Souza. Todos massistas de un pasado bien dispar. En este sentido es de destacar la "coherencia" del intendente Fernando Gray y del ex concejal del PRO Evert Van Toren. Son los únicos que "resisten al archivo". Gray va por su tercer mandato apoyado en una batería de obras públicas que no registran antecedentes en los más de cien años del distrito. Van Tooren quiere volver al ruedo político a dos años de dejar su banca como concejal.

 

En tanto en San Vicente bloque de concejales del Frente Renovador que asumió en diciembre de 2013 tras haber logrado conformar una lista de unidad fue desgranándose a medida que se acercaba 2015, al punto de llegar a las primarias de agosto con tres listas diferentes. Por un lado, el vecinalista Julio Goya, por otro, el arcurismo, impulsando la precandidatura de Marcelo Padró, y, finalmente Roberto Vázquez, un funcionario de Darío Giustozzi en Almirante Brown que irrumpió sorpresivamente en la escena local. Por su parte, el radicalismo expresa en su versión local la incoherencia con su propia historia que eligieron sus dirigentes nacionales. La bolete radical pegada a la de Mauricio Macri pondría rojo de vergüenza a hasta al mismísimo Alem. Por el contrario, los candidatos del Frente para la Victoria nunca dudaron de su lugar: el intendente Daniel Di Sabatino, que va por su tercer mandato, y su rival, Diego Barralle, de La Cámpora.

Me pregunto si los vecinos se detienen en estos barquinazos de especulación política, o solo les importa lo que suceda en la puerta de su casa. Me pregunto si, a esta altura, la coherencia sigue siendo un valor. Me pregunto finalmente si a la hora de votar, como ciudadanos, nos hacemos la preguntas que nos permitan elegir bien.

Si repaso la historia reciente me voy a encontrar con muchos más como los que describía Groucho Marx y con menos de los que elegiría para conducir el futuro del país donde crecen mis hijos.

 

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