Editorial

Zapatero a tus zapatos

Una vez más los invito a pausar la lectura y empezar por las fotos. Con unos segundos para cada una bastará. Esta vez no ilustran el texto. Será justamente el texto quien se subordine al "poder" de ambas imágenes.
domingo, 14 de febrero de 2016 · 09:24

¿Ya logró reconocerlos? No se trata de dos trabajadores "de a pie". Son dos figuras públicas. Funcionarios públicos en realidad. Elegidos por sus vecinos.

El de remera a rayas es Martiniano Molina. Alguna vez jugó al handball, aunque su salto a la fama llegó desde la cocina. Ese nivel de conocimiento público, y sus propias inquietudes políticas, lo catapultaron a competir por el PRO como candidato a intendente de Quilmes. Y ganó.

El de la pala es un viejo conocido de los movileros porteños. Se hizo famoso por llamar "profesor"(!?) a Marcelo Tinelli y por romper un diario Clarín desde el atril de la mismísima Casa Rosada: ".... todo esto es basura, todo el tiempo es mentira y basura, por eso es importante que el pueblo argentino sepa quien le miente", afirmaba al tiempo que rompía una nota en plena conferencia de prensa hace poco más de un año. Jorge Capitanich, actual intendente de Resistencia, afirmó días atrás que se había arrepentido de aquella puesta en escena.

Esta página encuentra a dos intendentes, uno oficialista bonaerense (PRO-Cambiemos), y otro opositor chaqueño (FPV), con nuevas puestas en escena.

Martiniano corta el pasto, Jorge junta la basura.

La amplia difusión de ambas fotos en medios nacionales, echa por tierra todo lo escrito hasta acá, y también lo por escribir. Sin embargo, no dejaré de hacerlo. Los vecinos de Quilmes no eligieron al joven Martiniano para cortar el pasto. Tampoco los chaqueños pensaron en el ex jefe de gabinete nacional para juntar su basura. Los votaron como intendentes. Como máximos referentes políticos de sus ciudades, guardianes del Estado cercano, responsables de la primera "ventanilla" institucional de "lo público".

Entre sus misiones y funciones seguramente está garantizar la limpieza y también el buen estado de los espacios públicos, ¡pero nadie espera que lo hagan ellos!

Martiniano y Jorge no son jardineros ni basureros. En todos los casos, si "la foto" se repitiera (cosa poco probable), serían los jardineros y basureros más caros del país.

La Doña Rosa de Neustadt aplaude los gestos de Molina y Capitanich. Los medios hacen de las puestas en escena fotográficas sendas noticia. A mí me parecen ecos de una demagogia berreta que debiéramos superar.

Buena semana.

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