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Riquelme en modo CFK le dio un golpe de knock out a Macri

El ex crack se disfrazó de Cristina Kirchner y confirmó su candidatura como vicepresidente segundo para la próxima elección de Boca. Un golpe de knock out para el ya golpeado presidente saliente: “Lo único que me falta es perder con Riquelme”.

Pasan cosas raras en nuestro país. Muchas. Tantas que ya dejamos de sorprendernos. Todo puede pasar. ¿Por qué no?

Esta semana Alfredo Rubinstein, Secretario de Salud de la Nación (había sido ministro cuando existía el Ministerio), firmó una resolución que reglaba un nuevo protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo (ILE). Luego mandó el texto a la Secretaria General de la Presidencia para que fuera publicada en el Boletín Oficial de la Nacion, cosa que sucedió el miércoles pasado. El mismo día (crease a no) que la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley (enterada por los medios de comunicación), empezaba a redactar un decreto que anulaba la resolución de Rubinstein (quien paradójicamente depende de ella en el organigrama nacional).

El flaco argumento de Carolina fue que no habían sido consultadas distintas áreas dependientes de su Ministerio (Niñez y Adolescencia, Mujer y Discapacidad).  ¿Qué cambiaba la ya polémica Resolución? No dejaba lugar a interpretaciones sobre cómo debían actuar los médicos y establecía que la objeción de conciencia no podía impedir que un hospital o centro de salud realizara la interrupción del embarazo. Rubinstein siempre se preocupó por correrse del “debate de pañuelos” penalización/despenalizacion, aunque fijando una posición clara y concreta acerca de la necesidad de regularizar el derecho a la ILE en el marco de la protección de la salud pública. No lo entendió así Macri, ni Stanley, ni Pinedo: “me parece lamentable y claramente inconstitucional la resolución del secretario de salud ampliando de manera irresponsable las causales de aborto no punible y limitando la objeción de conciencia médica”. Tampoco lo entendió así Marcos Peña (responsable de la publicación de la resolución en el Boletín Oficial), que informó al diario La Nación (miércoles 20 a las 16:29) que le había pedido la renuncia Rubinstein como secretario de Salud (hecho que finalmente no se concretó, aunque tal vez sí, ¿quién sabe?).

Sin embargo, no todas fueron malas para el golpeado funcionario nacional. “Mi solidaridad, apoyo y afecto a @RubinsteinOk, un funcionario ejemplar, un lujo de la salud pública. Como tantos radicales a los largo y ancho del país, nos sentimos orgullosos de su gestión” (Ernesto Sanz); “Este gobierno dio un gran paso adelante cuando abrió el debate sobre el aborto y hoy el Presidente sorprende con esta decisión contradictoria que reprobamos” (Martín Lousteau, alias “el sinuoso); “Mi apoyo absoluto y toda mi solidaridad con @RubinsteinOk, un funcionario ejemplar. El protocolo que dictó responde al fallo de la Corte y al Código Penal vigente, tratando de solucionar un problema grave de salud pública. Resulta inentendible su derogación” (Ricardo Gil Lavedra).

Sin embargo sí hay una explicación que hace entendible lo que Gil Lavedra no entiende. La anulación de la Resolución se explica en la necesidad de Macri de instalarse como opositor al nuevo gobierno, de definirse como la otra cara de la moneda en la grieta. Para eso eligió un tema sensible a la gran mayoría de los ciudadanos, que tiene un activo grupo defensor “de las dos vidas” (los celestes) y a la Iglesia (con Papa de Roma incluido) encolumnados. No es casual que esto se de la misma semana en la que Alberto Fernandez comprometió públicamente su decisión de impulsar el proyecto de ley que le de marco legal al aborto en la Argentina. En consecuencia, más de lo mismo en nuestra Argentina en permanente contradicción.

Sin embargo este no fue el peor dolor de cabeza del presidente Macri de la semana, que sí tuvo como protagonista a un viejo enemigo íntimo: el legendario Topo Giggio (también conocido como Juan Román Riquelme). El ex crack se disfrazó de Cristina Fernandez de Kirchner y a minutos del cierre de listas para la próxima elección del club de la ribera, confirmó su candidatura como vicepresidente (segundo en este caso) en la fórmula Ameal/Pergolini. Golpe de knock out para el ya golpeado ego narcisista del presidente saliente. Cabe recordar que el 24 de septiembre, cuando aún no había empezado el tour nacional “Sí se Puede” por todo el país (con el que Macri buscó y logró acortar la brecha con Alberto Fernandez); Marcos Peña citó a Daniel Angelici (presidente del club) a la Casa Rosada para revisar y analizar la estrategia de campaña para las elecciones de diciembre en Boca. “Para Macri la reelección en Boca es fundamental”, declaró Angelici al salir de la reunión... . A menos de 20 días de esa elección el presidente clamó esta semana: “lo único que me falta es perder con Riquelme”.

Buena semana.

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