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La culpa no es del chancho (Nunca es del chancho)

Gran parte de la semana la pasamos hablando del “episodio del chancho” y pocos suponían que se trataba de un extraño delivery de “niños ricos aburridos”. El segundo gran tema de la semana fue el análisis del primer mes del nuevo gobierno de Alberto Fernández. Hay un párrafo aparte para la denuncia de Sergio Massa sobre la empresa AySA y los millones para Boca Juniors.

Gran parte de la semana la pasamos hablando del “episodio del chancho” en Punta del Este. Ocupó todo tipo de debates públicos y privados, de medios y programas de análisis político pero también de otros que siguen la farándula y el espectáculo (tan oportunos en el este uruguayo por estos días). Hubieron extensos análisis de sociólogos, de grupos “animalistas” y ambientalistas “verdes”. Cuando no había mucha información se tejieron algunas hipótesis surrealistas: desde que era un mensaje mafioso hasta un atentado. Pocos suponían que se trataba de un extraño delivery de “niños ricos aburridos”.

El miércoles la fiscal uruguaya Ana Dean empezó una investigación por caso del helicóptero, el cerdo (o era un cordero?) y la pileta de la casa de la modelo Lara Bernasconi y del empresario textil Federico Álvarez Castillo, que fue quien finalmente cocinó el animal a la parrilla.

La divertida ocurrencia (es una ironía, aclaro para los distraídos) habría sido un acuerdo entre el dueño de casa (y de la marca de ropa Etiqueta Negra) y Sebastián Cantón (alias Pacha), otro empresario argentino que veranea en el este.

La travesura se viralizó porque “alguien” grabó el momento exacto en el llegaba el helicóptero y arrojaba (con precisión quirúrgica) el animal a la pileta para luego subirlo a las redes. Sin embargo ante la propia fiscal Dean, Álvarez Castillo declaró: “estaba en mi casa con mi familia y de repente escuché un estruendo, salí y ví que había un cerdo en mi piscina. Luego lo retiré, lo asamos y lo comimos".

En la jerga legal cerraríamos la declaración del empresario con un “no más preguntas señor Juez” (esperando que Su Señoría asumiera que el reo le acababa de tomar el pelo). En el barrio preferimos homenajear a Charly García con un: Say No More... (SNM, piadoso y lleno de vergüenza ajena).

El segundo gran tema de la semana fue el análisis del primer mes de gestión del nuevo gobierno de Alberto Fernández. Los congelamientos en tarifas de transporte, luz y gas por 6 meses; los bonos a jubilados estableciendo un nuevo mínimo de poco más de 19.000 pesos; el aumento a los trabajadores privados por decreto; los cambios en el IVA de los alimentos; y la implementación de la tarjeta alimentaria fueron algunas de las decisiones salientes. El Presidente señaló que tiene la "tranquilidad" de estar haciendo "exactamente" lo que dijo que iba a hacer y que (en ese sentido), los jubilados, los que pagan y los trabajan saben que es así: “Les dije que me voy a ocupar de ellos y que iba a volver a promover el consumo, que iba a cuidar los precios para que se termine el desbande de ganancias extremas por parte de los supermercados y la industria agroalimentaria", sintetizó el primer mandatario nacional. A pesar que el año (y la nueva gestión) recién comienzan, y los problemas de inflación y desempleo siguen preocupando a los ciudadanos, la imagen positiva del Presidente es superior al 52% cuando promedia enero. Entre las variables que explican este porcentual se analiza que las medidas tomadas ayudaron a dar cierta certeza sobre lo que va a suceder (al menos por los próximos 180 días), plazo que planteó el Gobierno para ordenar lo que recibió de la gestión del expresidente Macri. Sin embargo, se percibe también una ciudadanía  expectante sobre lo que sucederá luego de ese plazo.

Finalmente un párrafo para la denuncia que el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, hizo en nombre de su esposa (Malena Galmarini, titular de AySA): “la empresa de aguas AySA le pagaba 3.200.000 pesos por mes al club Boca Juniors (de Macri y Angelici) para invitar a periodistas al estadio”. AySA es una empresa de aguas, esa que debe dedicarse a dar un buen servicio de agua potable y a mantener (y extender) la red cloacas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Según la última auditoria tiene un enorme déficit (se habla de más de 10mil millones de pesos). Tal vez algún “vivillo” pensó que en ese lío administrativo, los 38.400.000 pesos anuales “invertidos” en el club de la ribera pasarían desapercibidos. SNM (again)...

Buena semana.

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