Historia de vida

Mamá coraje

María Soledad Olmos es vecina de Canning. Con 37 años espera su cuarto hijo, después de un intento que no llegó a término. Al tercer mes de éste embarazo se le diagnosticó cáncer de mama. Hoy, bajo tratamiento quimioterápico, defiende su vida y la de su hijo.
domingo, 18 de octubre de 2015 · 09:00

La tradición ordena y el amor acata: el tercer domingo de octubre los argentinos celebran "El Día de la Madre”. No se sabe mucho sobre el origen, lo cierto es que en algún punto de la historia, los rioplatenses se sumaron a la costumbre de homenajear a sus progenitoras y, como dice la frase popular, le tomaron el gusto. Enfermedades, tristeza, decepciones, alegría, orgullo y también, por qué no, seamos sinceros, alguna que otra pelea. Madre hay una sola y siempre está. Así es María Soledad Olmos. Su historia es la de una heroína que lucha contra el cáncer y sigue adelante por sus hijos, por su familia, por la vida.

A fines del año pasado María Soledad y Diego Vaccarezza decidieron tener a su cuarto hijo. Ella se embarazó pero no pudo llevarlo a término. Este año, volvieron a intentarlo y lo lograron. Quedó embarazada pero al poco tiempo se enteraron que ella tenía cáncer mamario. Recibieron la triste noticia y empezaron a batallar para salir adelante. El amor que se tienen entre ellos y por su familia, fue su principal motor. "Primero me hicieron un tratamiento quirúrgico, la cirugía que me tenían que hacer, y ahora estoy con tratamiento oncológico”, explica la protagonista. Tanto María Soledad como su marido son médicos cirujanos. Para ellos no era desconocido, varias veces tuvieron que transmitirles a sus pacientes que tenían esta afección, sin embargo, padecerlo en primera persona fue algo distinto que los modificó por completo, en lo personal y en su profesión. "Muchas veces, nos toca decirle a los pacientes que tienen cáncer. Lo que uno nunca se imagina es que pasa cuándo se cierra la puerta del consultorio que fue lo que nos pasó a nosotros. Se cerró la puerta y nos encontramos con una realidad fuerte de asimilar. Uno no entiende cómo sigue, cuál es el paso siguiente, se te mueve todo, qué le digo a los chicos, qué me va a pasar a mí”. Todas esas preguntas que le hicieron ver las cosas del otro lado, cambiaron su perspectiva como especialista en salud. "Creo que como médico, te hace humano por primera vez porque la profesión te deshumaniza en cierta forma al decir cosas todo el tiempo sin tener en cuenta tanto qué es lo que le pasa al paciente”. A ello se suma que ella no tiene una edad en la que las mujeres son proclives a padecer cáncer de mamas. El pasado viernes 16 de octubre, cumplió 37 años. El cáncer no es una enfermedad tan común en las mujeres que tienen menos de 40, lo cual descolocó más a su familia. "Ahora es cada vez más frecuente y cada afecta a más jóvenes pero no es lo más frecuente y la verdad es que cuesta entenderlo”, comentó con respecto a esta situación que desconcertó a ella y su marido.

Gracias a su profesión, pudo detectar la enfermedad de forma temprana, lo cual es fundamental para combatirla. "Yo venía consultando por una cuestión que parecía mínima pero al ser médica y cirujana, insistí mucho hasta que se llegó al diagnóstico antes de lo que tal vez hubiese llegado cualquier otra persona”. Al contar su historia, remarca en la importancia del conocimiento temprano sobre la enfermedad y aconseja que todas las mujeres estén atentas a ello porque la diferencia es sustancial. La prevención es la principal herramienta contra el cáncer. "Hay que tomar conciencia de que nos puede pasar a cualquiera porque afecta a muchas mujeres, le pasa a mujeres cada vez más jóvenes, y es primordial hacer el control porque uno dice ́no todavía no, el año que viene, después ́, pero están demorando en cuidar su salud. Y con la salud de uno se viene la familia atrás”. Esto también es el principal eje del Día Mundial contra el cáncer del Mama, según lo explicó Soledad. "Hay que hacerse el auto- examen mamario todos los días y, a partir de los 20 años, hacer una primera consulta con alguien que sepa de patología mamaria, después de los 35, por lo menos una mamografía y después de los 40, una por año. Eso es lo que explican sobre las formas de prevenirlo, la realidad es que el cáncer de mama se cura en un 98% de los casos si se agarra a tiempo”.

Enfrentarse al cáncer no es sencillo. No es fácil saber eso y, aún así, ser una leona para darle batalla a la situación. Soledad explicó que si bien en un principio sintió miedo, con el tiempo, su voluntad por salir adelante fue más fuerte. Priorizó las cosas que la hacen feliz y se enfrentó a los hechos. Así lo explica ella misma: "Cuando te dan el diagnóstico lo primero que se pasa por tu cabeza es ́yo no voy a poder ́, pero a medida que van pasando las cosas, te das cuenta que no es tan grave que te operen, no es tan grave quedarte sin pelo, hay cosas más importantes que hacen que uno se levante todos los días y diga ́hoy voy a trabajar un rato, voy a disfrutar con mis hijos ́. Cambia el orden de las prioridades”, afirmó sobre todo lo que vivió hasta ahora. Soledad es muy activa ya que no ejerce la medicina de forma directa, pero es asociada independiente de Herbalife, es decir que conoce los detalles sobre una alimentación sana y nutritiva, lo cual, la ayudó a no sufrir los malestares que suele ocasionar el tratamiento oncológico en sus pacientes.

Su principal motor de lucha son su esposo y sus nenes, de quienes se siente orgullosa y cuenta que le brindan toda la felicidad que podría haber deseado. "Tengo un marido y unos hijos que la verdad que si lo hubiera soñado, no me habría salido tan linda la familia”, menciona. Y a ello se suma el cariño y el apoyo de otras personas. Algunos muy conocidos, otros no tanto, pero todos con la intención de que ella se cure. "Estamos siendo muy contenidos por toda la gente que nos rodea y cada mensaje, cada llamado por teléfono de parte de la gente del colegio, las mamás del colegio, mis amigas del colegio en el que estaba antes, me llena de energía, el hecho de decir ́cuánta gente ́, independientemente de vernos o no, y de las circunstancias, mandan mensajes y tiran buena onda todo el tiempo”, reflexiona sobre el apoyo diario que recibe.

Hoy se celebra un nuevo "Día de la madre”. La historia de María Soledad Olmos es un ejemplo de mamá, de mujer y sobre la importancia de la familia. Ante la situación que vive hoy en día, explica que no será como cualquier otra fecha sino que tendrá para ella un significado distinto. "Es un día especial porque cuando pasan estas cosas, a uno se le movilizan todo”, dice y agrega que se prepara para disfrutarlo junto a los suyos. "La verdad es que voy a disfrutar de mis hijos que son lo más lindo que me dio la vida, a pasarlo en familia que es lo principal, lo que uno construye y es el trabajo más importante que tenemos”.

Soledad alienta a que todas disfruten de su día junto a sus seres queridos pero también, a que presten atención, se cuiden, vayan al Doctor y decidan su propio futuro. Prevenir ayuda a curar. Desde su rol de médica y habiendo pasado por la situación de estar embarazada teniendo cáncer, aconseja que "las mujeres se hagan los controles en horario y tiempo” y, si ya tienen la enfermedad, no duden en confiar en un terapeuta y contar con el amor de la gente que los rodea. "Busquen ayuda porque es muy difícil hacerlo solo, yo tengo una psicóloga que es excepcional y me está ayudando a transitar este momento, y también la familia debe pedir ayuda porque la realidad cambia completamente pero vale la pena lucharlo porque los tratamientos hoy en día están muy avanzados y que sobre todo recuerden eso, la mejor forma de prevenir es la detección precoz”.

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