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Una goleada en casa para acercarse al bicampeonato

Por la fecha 13 del Apertura 2016, Malibú venció a Los Rosales por 6-1 en condición de local, se erige como único puntero del torneo y continúa a paso firme para repetir el título.
lunes, 13 de junio de 2016 · 11:00

El domingo por la mañana, tras dos fines de semana sin actividad oficial, Malibú y Los Rosales vieron acción por la categoría de Juniors de la Asociación. Los de casa defendían la punta por primera vez en el torneo luego de bajar a Saint Thomas Sur, mientras que la visita llegaba de capa caída y aún sin sumar de a tres en lo que va de la competición.

No hubo lugar para sorpresas en la fresca jornada futbolística, ya que Malibú dominó el cotejo de principio a fin y demostró porque está en lo más alto. Curiosamente ambos planteles no pudieron disponer de sus arqueros titulares para este partido, por lo que Martín Goitea en la visita, y Adrián Batistelli en los de casa (ambos habitualmente defensores), se calzaron los guantes para la ocasión.

Sin dudas quienes mejor entendieron el trámite del cotejo fueron los locales, ya que desde el minuto cero, comenzaron a exigir a Goitea con tiros lejanos desde casi todos los sectores de la cancha. El primero que probó los reflejos del 1 fue Javier Audubert, desde mitad de cancha, pero su remate dio en el palo. También intentaron sorprender Oscar Roco y Hugo Vezzoni, aunque en ambas ocasiones reaccionó bien el arquero, quedándose con la bocha en dos tiempos.

Los Rosales, en cambio, parecía no encontrar los caminos para llegar con peligro al área, un poco por imprecisiones propias y otro por la firmeza del mediocampo local, que siempre moviéndose en bloque y sin dejar espacios, cubría y cortaba cada aproximación rival.

La posesión era claramente favorable a Malibú, gracias al constante movimiento de sus volantes Audubert, Mariano Audisio y Ariel Arias, que buscaban los huecos constantemente para asociarse y generar ocasiones. De hecho el último de estos tres sería el encargado de plasmar en el marcador la diferencia que existía en cuanto a juego, y desatar así la primera emoción del encuentro.

Producto de una gran presión colectiva en la salida del rival, Arias logró arrebatarle el balón a Adrián Bergman en tres cuartos de cancha, levantó la cabeza y en cuanto vio que Goitea estaba alejado de los tres palos, sacudió un zurdazo bárbaro que se metió limpio en el segundo palo para establecer el tan buscado 1-0.

Al verse en desventaja, el conjunto amarillo y verde intentó esbozar una suerte de respuesta, en la que casi logra llegar al empate. Tras una buena jugada colectiva protagonizada por Ezequiel Sarfati, Matías Valente y Mariano Di Lernia sobre la derecha, el primero de los tres sacó un zurdazo desde afuera del área que se estrelló en el travesaño y salió afuera.

La reacción fue inmediata por parte de los de casa, quienes a la jugada siguiente lograron estirar la ventaja gracias al oportunismo de su delantero Vezzoni. El punta aprovechó un envío al área de Roco y el mal cálculo de la defensa rival, y apareció por sorpresa en el segundo palo para empujarla hacia las redes. Tras su exaltado festejo, en el cual emuló ponerse un chupete con su dedo pulgar (será padre próximamente) y se quitó la camiseta, el árbitro no tuvo más remedio que amonestarlo, además de felicitarlo.

El 2-0 conseguido, no fue para Malibú más que un golpe anímico favorable, y apenas unos minutos más le bastaron para empezar a decretar la goleada y conseguir el 3-0. El autor del tercero fue Javier Audubert, quien eludió a dos contrarios por la derecha, perdió la pelota, pero la recuperó instantáneamente casi sobre el borde del área, y sin pensarlo sacó un potente derechazo que se metió junto al primer palo de Goitea, quien no llegó siquiera a rozarla con su estirada.

De esa forma finalizó la primera mitad, con los locales como claros dominadores del trámite y la visita sin poder encontrarse dentro del campo de juego, motivo del aluvión de goles sobre los minutos finales.

El segundo tiempo no tendría muchas variables con respecto a lo ocurrido en los 40’ iniciales y Malibú continuaría manejando el partido a placer, siendo los remates desde larga distancia la clave de su juego.

Nuevamente sería Arias quien exija la volada del portero, que alcanzó a despejar un tiro suyo que llegó tras una buena jugada colectiva, en la que movieron la pelota desde derecha a izquierda, pasando por Fermín Bulacio, Marco Allan y el propio número 10, a quien le quedó en tres cuartos de cancha y sacó el zurdazo. En la ejecución de ese saque de esquina tuvo también su chance Bulacio, quien apareció en soledad por el segundo palo, pero su cabezazo pegó en la parte externa de la red.

Al igual que en su anterior gol, Hugo Vezzoni haría gala de su buena ubicación y su oportunismo para marcar su segunda conquista y el 4-0 del equipo. Luego de un tiro libre de Arias que el arquero llegó a descolgar del ángulo, Roco la metió al medio del área de primera, y el 14 le puso la cabeza para gritar por duplicado y ampliar la ventaja.

También como había sucedido en la primera parte, el tanto despertó un instinto de lucha en Los Rosales, pero el travesaño nuevamente se interpuso entre sus planes. Esta vez fue Ezequiel Valente quien intentó probar a Batistelli desde mitad de cancha, pero su remate dio en el larguero y se fue afuera.

El descuento, sin embargo, llegaría a la siguiente aproximación: un envío al área de Matías Valente, en el cual la pelota quedó boyando tras una serie de rebotes, y entre Gustavo Agüero y Di Lernia, empujaron al gol del honor.

Sin intenciones de aflojar en la marcha, el 4-1 provocó una reacción en los de casa, más precisamente en Oscar Roco, quien se despachó con un doblete para sentenciar el 6-1 final. El primero de sus goles fue producto de un bombazo desde casi mitad de cancha, que tomó un raro efecto y se metió en el medio del arco, y el segundo llegó tras un buen contragolpe comandado por Audisio, que abrió a la derecha para la llegada del 23, éste encaró hacia el medio y apenas ingresó al área sacó el remate que ingresó en el primer palo para sellar la goleada.

En su primera defensa de la punta, Malibú demostró con gran autoridad que sabe de partidos difíciles, y con buen fútbol, inteligencia y serenidad deja en claro que va en búsqueda del bicampeonato. Los Rosales, por su lado, no logra levantar cabeza, acumula su séptima derrota y sigue sin conocer lo que es sumar de a tres en lo que va del 2016.

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