CANNING

¿Cuántos somos en Canning?

La situación inmobiliaria impacta en una ciudad que está en un momento de crecimiento silencioso pero constante. El interrogante surge de saber cuánto dinamismo corresponde a cuestiones de desarrollo urbano, y cuánto se mueve en torno a una comunidad consolidada.
lunes, 26 de enero de 2015 · 18:25

Casi como por etapas programadas el crecimiento de Canning ha sido exponencial en el último tiempo y los espacios empiezan a expandirse a nivel de desarrollo de nuevos countries y barrios incluyendo también cada vez más urbanizaciones con estilos alternativos como pueden ser complejos de condominios, nuevos conceptos de ciudades náuticas, entre otras.

Y frente al creciente desarrollo que las Rutas 52 y 58 tienen, incluyendo ya a San Vicente en la crecida territorial, surge la pregunta de qué ha pasado con los countries pioneros de la zona, esos que ya se han convertido en ciudad estable, desarrollada y dinámica.

Según un relevamiento que llevó a cabo Diario Canning la última semana, los primeros countries que llegaron a la zona han alcanzado el límite de capacidad habitacional para la cual fueron creados. Tras alrededor de dos décadas, en algunos casos ya cercanos a los treinta años de vida, los countries se han convertido en centros urbanos ocupados casi en su totalidad.

Cuando se lo consultó al presidente de Echeverría del Lago, Leonardo Gomila, supo proporcionar datos aproximados pero fue seguro y determinante en una cuestión. "En Echeverría del Lago somos todos vecinos, me hace acordar cuando vivía en Lanús, es un barrio donde todos nos ayudamos y compartimos entre todos”, destacó de su forma de sentir la vida en el country. Echeverría del Lago tiene 300 lotes que han sido todos edificados. Cuenta con un número apenas menor de casas, ya que alrededor de 4 o 5 viviendas ocupan el espacio de dos lotes originales. Apenas el 1% de esas casas (según el momento del año y variaciones de intercambio migratorio giran entre las 3 o 4 casas) están desocupadas en posición de venta o alquiler. En cuanto a la integración de este barrio totalmente poblado, y la relación que tiene con los cambios migratorios, Gomila insistió en que muchos de las familias que elegían un nuevo lugar para vivir después de Lag, dentro de Canning, continúan formando parte de la familia del barrio ya que en muchos casos aprovechan la cercanía para seguir participando de las actividades internas. "Principalmente los chicos se van quizás a vivir a otros countries pero siguen viniendo a la colonia acá, o siguen jugando para Lago”, remarcó.

Otros que han formado parte del, quizás, segundo bum de desarrollo que terminó de convertir a Canning es lo que es hoy son Solar del Bosque y El Lauquen. Abriendo paso a la crecida urbana por la Ruta 58 ya han alcanzado, también, el total de población que el desarrollo infraestructural les permite. Solar del Bosque cuenta con 180 casas que, según asegura el vecino Guillermo Roma, el 94% está ocupada por personas, y también en su gran mayoría con vivienda permanente. Solar del Bosque se creó en 1999 y recién alrededor del 2010 llegó a estar totalmente consolidado. Por su parte, El Lauquen, que cuenta con 250 lotes también está totalmente ocupado. Alfredo Gómez Aquino explica que el 95% de las casas están habitadas. En todos los casos, aseguran que las casas que puedan estar deshabitadas es por variaciones migratorias pero en muy baja medida, gente que viene y "reemplaza” a gente que se va.

El flamante presidente de Saint Thomas Sur, Pachi Bengoechea, explica que Saint Thomas tiene 323 casa las cuales en un 90% están ocupadas y prácticamente el total de estas tienen familias en vivienda permanente.

Los Rosales, El Venado, El Sosiego, Mi Refugio, El Rocío, El Centauro, Solar del Bosque, El Lauquen, Saint Thomas, Campos de Echeverría y Echeverría del Lago han sido ya etiquetados bajo la insignia de "countries tradicionales”. Esos que llegaron a comienzos de la década del ’90 o antes y se desarrollaron primeros dándole marco a las nuevas urbanizaciones que llegaron a partir del año 2005 en adelante.

Amaneceres de Canning, Don Joaquín, Amaneceres Residence, Fincas de San Vicente, entre otros, son los nuevos barrios que aún no completaron su desarrollo pero se encuentran en una etapa final ya con una notoria consolidación.

Por último, aparecen las caras nuevas, esos que llegaron con el último aliento antes de la crisis del 2009 y el posterior cepo cambiario y aún están en plena etapa de desarrollo. Siendo el caso de El Rebenque, Los Naranjos, Lagos de Canning, La Magdalena. Un último grupo, que ocupan Terralagos y Estancia Villa María entre otros nuevos, forman parte de aquellos que han llegado en los últimos años, ya en tiempos de la crisis inmobiliaria de 2011 y un cepo incontrolable. Otra tendencia que estos números muestran a las claras es cómo surgió en los últimos años la tendencia de reemplazar la actividad de fin de semana por la vida diaria en el lugar. Según los datos que arrojó la encuesta realizada a distintos vecinos de los countries de la zona, la gran mayoría ha llenado su capacidad de desarrollo urbano y han llegado al final del crecimiento para volverse una comunidad dinámica pero a la vez con una masa poblacional estable, esto además se acentuó alcanzando niveles cercanos al 90% de personas de vivienda permanente. En algunos casos como Echeverría del Lago o Saint Thomas, es prácticamente total la capacidad que ocupan las familias con vivienda permanente. Incluso, en barrios como Mi Refugio la cantidad de personas que viven todos los días ha crecido y mucho más aún en El Venado y El Sosiego. En este último, que cuenta con 350 lotes, la capacidad de construcción ha prácticamente finalizado. Tras casi 20 años de historia, y ya con la capacidad principalmente agotada, Sosiego incrementó el número de lotes transformar una de sus canchas de fútbol en alrededor de 15 lotes que en menos de 5 años fueron edificados y habitados por completo. Lo que en ese momento generó nostalgia y desaprobación por los vecinos de la zona que practicaban deporte en esa, la cancha principal (se encontraba inmediatamente pegada a la pileta del country, a pocos metros del club house, frente al complejo lindero de parrilla donde se suelen realizar eventos sociales y, fundamentalmente, cumpleaños de chicos y grandes) trajo un nuevo grupo de padres y chicos que acrecentó la población en masa. Muchos de estos nuevos residentes de El Sosiego llegaron también con la tendencia marcada de la vivienda permanente, alcanzando niveles cercanos al 40%, histórico en contexto de un country que ha sido siempre de fin de semana.

Comentarios