URBANISMO

Canning y el aeropuerto

Canning, ¿camino a la Aerotrópolis? Algunos de los principales desarrolladores discuten las formas urbanísticas en las que podría moldearse el futuro de Canning.
lunes, 24 de agosto de 2015 · 16:56

Hace poco más de veinte años, Canning era una posta rural, nacida a la vera de un ferrocarril que hoy ya no existe. Luego, con la construcción de las autopistas Richieri y Ezeiza-Cañuelas,y de la mano con el establecimiento de los primeros Countries de la comunidad judía, se sentaron las bases para la ola de desarrollo urbanístico que aún experimenta la localidad. A la inversión privada y el crecimiento de las propuestas residenciales, comerciales y de servicios, lo acompañó el desarrollo de obras públicas de infraestructura –obras hídricas, de tendido eléctrico, expansión y mejora de los caminos y vías de acceso - que definieron la actual transición hacia una ciudad de mediana densidad y creciente autonomía. Y en ese crecimiento orgánico que experimentó y aún experimenta, empiezan a plantearse distintos modelos urbanísticos que podrían en un futuro delinear el perfil que tomará Canning en su sentamiento definitivo como ciudad.

Uno de las propuestas en discusión, impulsada desde distintos sectores del espectro desarrollista local, apunta a la interacción de la localidad con el vecino Aeropuerto Internacional Ezeiza-Mtro Pistarini. En esa interacción aparecen las ideas del profesor norteamericano John D. Kasarda (ver recuadro), creador y principal impulsor a nivel global del concepto de aerotrópolis: una metrópolis con el puerto aéreo como centro y como principal motor económico, con un diseño planificado de desarrollo e infraestructura al que potencie y esté al servicio de la actividad de dicho motor.

Alberto Forti, Presidente de ADUES y desarrollador de Amaneceres Group, ha sido el principal impulsor de la idea de la aerotrópolis en el ámbito local. "La primera vez que propuse la idea fue en una conferencia de ADUES en el año 2012, en la cual plantee que Canning tenía la posibilidad de desarrollarse en este sentido, y de la importancia de no dejar que el crecimiento que trae aparejado un Aeropuerto Internacional nos pase por encima”, explica Forti. "Desde el año 2007 he estado en contacto con el trabajo de Kasarda; he ido a algunas de sus conferencias e incluso tuve la posibilidad de conversar personalmente con él durante una conferencia en Denver, en la que lo invité a conocer Canning y estudiar la posibilidad de aplicar sus ideas sobre urbanística al área de influencia del aeropuerto de Ezeiza, de la cual por somos parte por una cuestión geográfica. Creo que Canning y el aeropuerto de Ezeiza tienen una posibilidad que otros aeropuertos como el de Barajas, que están en enclaves ya establecidos y donde ya no se puede planificar el entorno.”

"Si tenemos en cuenta la cantidad de barrios privados y de condominios que han tomado forma en los últimos años,  sumado a los parques industriales, la autopista existente y la nueva autopista proyectada, veo posible avanzar en el desarrollo de una aerotrópolis – continúa Forti – de la que Canning tiene la posibilidad de ser parte.” En algunos sectores, se planteó la posibilidad de desarrollar a Canning como una aerotrópolis en si misma, y reorientar el perfil de la ciudad tomando al aeropuerto como norte. Sin embargo, Forti no cree que sea ese el camino a seguir. "No veo a Canning como la aerotrópolis en sí, sino como parte del tercer anillo de una potencial aerotrópolis que aún tendría que planificarse. Por una cuestión del estilo de vida que caracteriza a Canning, tiene que estar alejada de lo que sería la metrópolis central, pero está en un lugar estratégico como para formar parte del anillo residencial, comercial y corporativo de una potencial aerotrópolis. En las inmediaciones del aeropuerto y sobre la autopista, deberían planificarse los anillos centrales de este proyecto, que albergarían las oficinas, los depósitos y las áreas idustriales de aquellas empresas que trabajan directamente con el aeropuerto y con el comercio internacional; nosotros como Canning tenemos la posibilidad de aportar un área residencial, hotelera y corporativa que forme parte de ese desarrollo. La idea central de todo esto es retirar un poco el foco sobre la gente que tiene su casa en los barrios privados y viene por el fin de semana, y encontrar en el aeropuerto la posibilidad de desarrollar una actividad económica que funcione de lunes a viernes. Ezeiza está lejos de Buenos Aires, de la Capital Federal. Si podemos lograr que aquel empresario que viene por negocios a Buenos Aires no tenga que bajar del avión y viajar hasta Puerto Madero para asistir a una conferencia, que los envíos de cargas no necesiten viajar hasta Pilar para encontrar un parque industrial donde manufacturar esa carga, y podemos ofrecerle todo eso aquí mismo, creo que es un desafío interesante y que puede contribuir a establecer a Canning como una ciudad con una actividad económica sostenible e independiente de la de la Capital”, concluye Alberto Forti.

Sin embargo, hasta ahora, no parece hasta ahora haber sido este el modelo que explica el crecimiento comercial e inmobiliario de la región. Más allá de la proximidad geográfica, no existe una conexión directa entre la localidad y el aeropuerto. Ezeiza es, aún hoy, una puerta de entrada hacia la Capital Federal."La influencia del aeropuerto no llega ni al 5% de las ventas que hay hoy en Canning”explica el agente inmobiliario Damián Garbarini. "El crecimiento vino por otro lado. Hoy la ciudad se está uniendo al conglomerado urbano de Esteban Echeverría, y el desarrollo avanza hacía los partidos de Ezeiza, San Vicente y Presidente Perón. Son otros los factores, como la calidad de vida, el espacio verde y la seguridad, los que impulsaron el crecimiento de Canning y creo que hoy avanzamos hacia la conformación de una ciudad de densidad media, con edificios bajos de condominios”.

 Asimismo, opina Garbarini que "si bien es cierto que estamos cerca del Aeropuerto, también es cierto que por autopista el viaje hasta Capital es de solamente media hora, entonces quien aterriza no ve la necesidad de parar en Canning. Además, por nuestra situación geográfica en el mapa global, Buenos Aires no es igual que Panamá, que sirve de punto de conexión entre Norteamérica, Sudamérica y el Caribe; ni tampoco es como Barcelona o Madrid, donde la gente viaja por negocios y vuelve en el día. Quien aterriza en Ezeiza tiene Buenos Aires como destino final, no es un aeropuerto de rebote que justifique un desarrollo en las inmediaciones del mismo.” Entonces, el realtor ve como posibilidad de crecimiento, la expansión hacia el corredor Canning-San Vicente como alternativa. "Creo que la ciudad se va a ir desplazando, y de la zona céntrica que tenemos hoy en la Ruta 52 y Sargento Cabral, vamos a ir corriéndonos para el lado de la ruta 58 y es sobre todo ese corredor que la ciudad va a asentarse, tomando como referencia los emprendimientos actuales que están tomando forma en el Km 14,5 y más adelante en el Km 20. Cuando la ciudad crezca, es esa la forma que va a tomar. Hasta ahora el aeropuerto no ha sido parte importante del crecimiento, y si bien sus inmediaciones van a crecer y espero que lo hagan como en otras partes del mundo, no creo que Canning se ajuste al fenómeno de la aerotrópolis.”

Cesar Giuggolonni,quien está a la cabeza del Grupo GIU, también planteó sus críticas al modelo de Kasarda y a su potencial aplicación en el contexto de Canning y el aeropuerto de Ezeiza. "Creo que el modelo de la aerotrópolis tiene sus cosas buenas, como favorecer la creación de espacios urbanos más abiertos, que permiten pensar en un modelo de ciudad más distendida y sin la congestión que caracterizó a las metrópolis que se establecieron durante el siglo pasado. Sin embargo, también tiene sus aspectos criticables. No sé hasta que punto la actividad económica de una ciudad pueda mantenerse en base al comercio aéreo. Si bien es cierto que seguramente haya avances tecnológicos que permitan un mayor tráfico de gente, de mercaderías y de materias primas por vía aérea, también hay avances en materia ferroviaria y de autopistas que permiten pensar otras formas de mantener la actividad económica. Nosotros mismos, desde GIU, durante el año 2000 vimos atractiva la posibilidad de comercializar La Desada aprovechando la cercanía con el Aeropuerto y la posibilidad de generar un nexo también con la Capital Federal, pero no se va a poder vivir solamente de aeropuertos. Los puertos van a seguir siendo puertos, y las otras formas de transporte no van a dejar de ser. El transporte aéreo es caro y está muy ligado al precio del petróleo, que no creo que vaya a bajar lo suficiente como para que el cargo aéreo se masifique. Creo que en los próximos 30 años va a haber cambios también en la comunicación ferroviaria y automotriz que van a permitir pensar en otras formas de crecimiento urbano que no se ajustan al concepto de una aerotrópolis. Si bien es cierto que hay casos en el mundo donde las aerotrópolis van a ser necesarias, las experiencias hasta ahora no han sido todas buenas y creo que el concepto en sí es mejorable.”

Inclusive, más allá del modelo urbanístico que siga la localidad en su evolución durante las próximas décadas, también hay sectores importantes que ven otras prioridades que aún deberían atenderse en el apuntalamiento de una ciudad que aún es joven. Cesar Giuggolonni, director del Grupo GIO considera que aún hay otros aspectos de Canning que no terminan de implantarse, y que sin esa base, cualquier alternativa de progreso puede verse comprometido. "Hay dos temas que son centrales en el establecimiento de nuestra ciudad. Uno muy importante es que en estos últimos veinte años, he visto que la ciudad se agrandó, pero no creció. Es decir, hemos tenido un impulso importantísimo, y el perfil de la región ha cambiad completamente, pero más allá de que tenemos la potencialidad de generar una ciudad establecida, hasta ahora lo que veo es que Canning en sí crece, pero no se agranda. Los accesos dentro de poco nos van a quedar chicos y hay que pensar nuevas vías por las cuales comunicar el núcleo urbano para que no terminar estancándonos. Hay una sola ruta que hasta ahora es la única vía de comunicación con la que contamos, y Canning no va a poder seguir agrandándose si no se planifican obras que ayuden a descongestionar la circulación y el acceso a la misma. En el corto plazo, en 5 o 6 años, no se hasta que punto vamos a poder sostener este nivel de crecimiento poblacional.”

"El otro tema que no terminamos de atender, y que el potencial desarrollo de una aerotrópolis tampoco enfrenta, es que seguimos generando guetos. Creo que el principal error de concepto que tuvimos y que seguimos teniendo en el establecimiento de la ciudad, fue el cerrarnos a la interacción entre los distintos estratos económicos que forman una ciudad completa. Es una necesidad imperiosa la de repensar como se relacionan las distintas capas que forman nuestro capital social, y como podemos pensar en una ciudad que sea más horizontal en términos de integración. Si bien me atrae la idea de las urbanizaciones planificadas, desde una perspectiva de seguridad y de manejo eficiente de los recursos y de la infraestructura, queda pendiente el pensar alguna alternativa que allane un poquito más las diferencias y las dificultades de interacción entre las distintas capas sociales. Creo que es uno de nuestros principales objetivos a futuro, el repensar como nos integramos como comunidad completa, y que esta integración es la que va a formar las bases del establecimiento definitivo de Canning como verdadera ciudad.”

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