HOMBRES DE LEY

Matar no siempre es lo mismo

Hablamos con el Doctor Diego Salinas, sobre los diferentes tipos de homicidios que hay, los años condena ;además de los agravantes y atenuantes que pueden tener cada uno.
viernes, 20 de noviembre de 2015 · 16:12

El homicidio se haya dentro del libro segundo, título I del Código Penal de la Nación- en la parte de Delitos contra las Personas.

 

La figura penal del homicidio simple se configura cuando un ser humano, con dolo o intención pone fin a la vida de otro ser humano, sin que se configuren las circunstancias que la ley prevé para atenuar la figura, o agravarla. Es un delito que requiere un resultado material: la muerte de una persona ya nacida, distinta del autor del hecho. El artículo 79 del Código Penal argentino condena al homicidio simple con ocho a veinticinco años de reclusión o prisión.

 

Esta figura protege la vida humana desde su nacimiento hasta su terminación con la muerte y en cuanto a la estructura del delito encontramos al sujeto activo (homicida) y al sujeto pasivo (víctima) ,en ambos casos, sólo puede ser un ser humano, ya que en el caso del sujeto activo es el único que puede ser imputable.

En cuanto al homicidio culposo consiste en causar la muerte, un ser humano a otro, obrando con culpa, o sea, sin intención o dolo, pero con negligencia .El Código Penal argentino legisla sobre este delito de acción pública en su artículo 84, para el que tenía  prevista una pena de seis meses a cinco años e inhabilitación especial en su caso, por cinco o diez años el que por imprudencia, negligencia o impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su muerte  causare a otro la muerte.

 

El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la conducción imprudente, negligente, antirreglamentaria de un vehículo auto-motor. Es necesario tener en cuenta que debe estar ausente la voluntad de matar, lo cual lo diferencia del homicidio culposo, y del preterintencional porque carece del propósito de

causar daño en el cuerpo o la salud.

 

El homicidio preterintencional ocurre cuando habiendo intención o dolo en el agresor de provocar lesiones a otra persona con un medio idóneo para ello, le provocare la muerte, sin que razonablemente el medio utilizado sea apto para ese fin. Se le agrega por lo tanto una consecuencia no querida a un resultado que sí era previsible .Para determinar la diferente calificación (si es homicidio simple o preterintencional) lo más importante es ver el medio usado y la intención del autor. El Código Penal argentino trata sobre  este delito en el artículo en el artículo 81 inciso 2, estableciendo la misma pena que para el homicidio emocional: la de reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años

 

Los homicidios pueden ser agravados o atenuados. En el artículo 80 del Código Penal dice que " Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua a quien matare: a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia; con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso;

por placer, codicia, odio racial. Por un medio idóneo para crear un peligro común; por el concurso premeditado de dos o más personas; abusando de su función o cargo cuando fuere miembro integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o del servicio penitenciario; cuando el hecho sea perpetuado por un hombre y mediare la violencia de género.

 

En cuanto a los atenuados, el artículo 81 inciso 1° dice que "se impondrá reclusión de tres a seis años o prisión de uno a tres, al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias lo hicieren excusables. El estado emocional debe ser en grado tal que disminuya los frenos inhibitorios, por eso la ley exige que además sea violenta ya que genera una actitud impetuosa, arrebatada que efectivamente produzca un verdadero desorden emocional.

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