HOMBRES DE LEY

"Nos cobran lo que no nos tienen que cobrar"

Hablamos con la Doctora María Laura Sangermano sobre las tarjetas de crédito, las tasas de interés y los cobros indebidos.
domingo, 20 de diciembre de 2015 · 23:04

"La tarjeta de crédito resulta ser el instrumento de compra y financiación más usado, pero se debe estar alerta y conocer cómo funciona para evitar el pago de intereses excesivos o de consumos no efectuados.

 

La ley 25065 regula el sistema de tarjeta de crédito, establece los requisitos que debe contener el resumen, que hacer frente a la aparición de cargos indebidos y fija los límites de los intereses aplicables.

 

Es responsabilidad del usuario conocer el resumen, denunciar en el menor plazo posible un eventual extravío y observar o impugnar los cargos o consumos no realizados o erróneos.  Para ello se cuenta con un plazo de 30 días.  Debe hacerse frente al emisor por nota, se aconseja usar un medio fehaciente, (por carta documento o nota con constancia de recepción) y cumplir con ciertos requisitos, de no cumplirse con estos pasos y vencido el tiempo el resumen quedará firme y no habrá posibilidades de cuestionarlo posteriormente.-

 

Cuanto mayor es la cantidad de requisitos solicitados por la entidad bancaria o financiera mayor será la garantía para el cobro y por ende menor la tasa de interés que se aplique, por ello las tarjetas emitidas por entidades financieras que apuntan a sectores de menores recursos, poseen una tasa de interés mayor, al contar con mayor riesgo de cobrabilidad.

 

 El art 16 y siguientes de la ley establece que los intereses compensatorios o financieros no pueden superar en más del 25% a la tasa que el emisor aplique a operaciones de préstamos personales.

Este interés se genera cuando se abona el pago mínimo, no así cuando se realiza el pago del total.  Suele ser tentador abonar sólo ese ítem, pero debe recurrirse a esta medida en última instancia ya que se corre el riesgo de sobreendeudamiento.

 

Si el usuario no abona ni siquiera el pago mínimo deberá pagar también intereses moratorios, con un límite máximo del 50% de los financieros.   Para ser claros, si  el interés anual para préstamos personales ronda el 35%, los intereses financieros pueden llegar al 60% y los punitorios al 30%, por lo que si no se abona el mínimo del resumen se estará generando una deuda a razón de un 90% anual.

 

Hay que tener en cuenta que para las entidades emisoras de tarjeta de crédito no financieras el BCRA fija como máximo una tasa del 46,28% anual para interés compensatorio o financiero y estar alertas en la lectura del resumen para saber si los intereses cobrados están dentro de los límites permitidos y en su caso recurrir a un profesional para que solicite la readecuación de éstos.

 

En caso de dificultades para el pago, se recomienda no dejar de pagar nunca el mínimo y, si llegado el caso se debe pactar una financiación del saldo, respetar los plazos de vencimiento ya que una vez financiada la deuda se habrá capitalizado generando nuevos intereses por mora. En éste último caso se debe solicitar información de cuál será la tasa de interés aplicada, qué consumos están incluidos y qué cargos adicionales se sumaran a las cuotas de la refinanciación, para no caer en sorpresas.-

 

Las entidades poseen políticas estrictas respecto de las cuentas en mora derivándolas a abogados para su cobro judicial mediante el embargo de bienes o sueldo, lo que implica que el usuario deba cargar además con los gastos y honorarios de la gestión de cobro.

Frente a una intimación de pago judicial siempre se debe recurrir al profesional que lo asesore ya que los intereses siguen corriendo hasta la cancelación definitiva de la deuda.

 

 Un párrafo aparte merece la información que obligatoriamente deben suministrar las entidades bancarias y financieras sobre el estado de sus deudores y de cuya base se hacen eco las entidades de información crediticias, como VERAZ que es la más conocida pero no la única, y que impide al deudor acceder a nuevas líneas de crédito, lo que en muchas ocasiones resulta ser un dolor de cabeza incluso cuando la deuda ya ha sido cancelada. Se debe saber que en estos casos se puede salir de esta situación”.

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