HOMBRES DE LEY

Luces y sombras de las fundaciones

Las fundaciones, esas instituciones que apuestan a hacer el bien común pero que otras tantas veces son utilizadas con fines no tan nobles. Para esto consultamos al Doctor Lahuen Balbas quien nos aclaró estos temas.
martes, 12 de abril de 2016 · 10:50

Las fundaciones son organizaciones para la realización de determinados fines que siempre apuntan al bien común de la sociedad. Las personas que la integran no son socios, sino que son simples administradores de un patrimonio que servirá para lograr el fin para el cual fue creada teniendo por meta satisfacer carencias en la comunidad. Ejemplo: Fundación Cardiológica Argentina, esta conformada por profesionales en cardiología que sin fines de lucro investigan cuestiones referidas a enfermedades cardíacas y bridan asistencia a hospitales.

En nuestro país la ley 19.836 regula los aspectos principales para la creación y funcionamiento de estas instituciones. También el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación señala aspectos importantes de esta figura en sus Arts. 193 a 227.

 A fin de poder ejercer su rol de forma plena, las fundaciones deben tramitar ante el Estado la Personería Jurídica. Obteniendo la Personería Jurídica, son capaces de adquirir derechos y contraer obligaciones, pueden ser titulares de bienes, recibir donaciones, comprar, vender, etc. Es dable destacar, que el otorgamiento de la Personería Jurídica limita la responsabilidad de los integrantes a los bienes que conforman el patrimonio de la entidad (parecido a una SRL o SA pero sin fines de lucro). Mediante este reconocimiento se organiza jerárquicamente en la toma de decisiones y procura una estabilidad en la vida de la institución.

 Para obtener la personería jurídica, es necesario que la fundación cuente con un acta de compromiso firmada por sus miembros, estatuto, depositar un capital mínimo de $12.000, y una certificación especial de contador público sobre el presupuesto de inicio sumado al plan trienal. El plan trienal es un presupuesto estimado y detalle de las acciones que realizará la fundación durante los primeros tres años. Asimismo deberá llevar libros contables e inscribirse en la AFIP. Por ello se recomienda a los interesados en constituir una fundación que se asesoren con un contador y abogado, dado que requiere de conocimientos y trámites específicos.

 Las fundaciones, son dirigidas por su Consejo de Administración, un órgano formado por personas identificadas previamente en el estatuto o en actas registradas posteriormente ante el organismo estatal de contralor (IGJ en capital / Dirección Provincial de Personas Jurídicas en Pcia. De Bs.As.) Respecto al patrimonio inicial de la fundación, cabe aclarar que el mismo deberá ser suficiente para poder comenzar con la realización del fin propuesto en el estatuto. Esto significa que si por ejemplo se crea una fundación para luchar contra el SIDA-HIV, el patrimonio inicial deberá contar con dinero, bienes muebles y/o inmuebles para poder comenzar con la investigación.

 Ahora bien, debe prestarse especial atención a la creación de fundaciones que aparentan tener por finalidad ayudar a la comunidad sin fin de lucro, con las entidades que sirven de fachada para diversificar fondos con aparentes donaciones y lograr por otro lado la deducción de impuestos de sus miembros. Por ello, cuando una fundación toma a su cargo empleados y por ejemplo no les paga el sueldo en debida forma, o los despide sin causa, los afectados pueden demandar no solo a la fundación sino también a sus directores por utilizar una figura jurídica como la Fundación para vulnerar la ley. Esto es la aplicación de la teoría de levantamiento del velo societario, consagrada en el Art. 54 Ley 19.550, por el cual se establece que los miembros de una sociedad estarán obligados con su patrimonio propio si utilizan a la sociedad para cometer ilícitos. Si bien, una fundación no es una sociedad comercial, la Jurisprudencia ha entendido que dicho artículo es aplicable por analogía a las fundaciones o asociaciones civiles.

 Hoy en día, cuando el Estado no alcanza a dar respuesta a todas las necesidades de la población, la figura de las Fundación tiene un rol primordial en la inclusión y desarrollo social, por ello es que la ley regula detalladamente su formación y desarrollo.

 Si Ud. desea consultar sobre la inscripción y/o funcionamiento de las fundaciones puede realizar su consulta al Estudio del Dr. Balbas por mail a [email protected], telefónicamente al 1553132518 o en su oficina sita en Arana 1683, Luis Guillón.

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