ENTREVISTA

Manuel Wirzt: “Siempre fui un buscador de historias”

Es autor de canciones y personajes que aún reverberan en el imaginario popular. Hoy divide sus horas entre la dirección artística de los espectáculos teatrales de Martín Bossi y Diego Topa, pero su corazón quiere volver a la tele y a la creación musical... ¿Lo rescatará?
lunes, 04 de julio de 2016 · 10:29

—¿Cómo es laburar con Bossi?

—Trabajar con Martin es fantástico porque el grado de exigencia que él tiene hace que uno esté todo el tiempo alerta y tratando de generar cosas que lo puedan sorprender, sobre todo cuando uno tiene que dirigir a catorce músicos y tres cantantes sin dejar de lado los pequeños detalles. Él trabaja con el sonido de la música del artista al cual va a llevar a escena. Entonces, si hace a John Lennon, los instrumentos tienen que sonar lo más parecido posible a Lennon. Es un trabajo muy exigente y es un placer, porque somos amigos y la cosa es mucho más llevadera. Soy un privilegiado.

—¿Cuál es tu aporte en ese proceso?

— Él selecciona algunas canciones, después trabajamos sobre cada una y la editamos. En los primeros quince minutos del espectáculo imita a Sinatra, Elton John, Lennon, Michael Jackson, Axl rose, Joe Cocker, Rod Stewart y Freddie Mercury. Ese proceso lo hacemos juntos. Después están sus músicos, que son buenísimos y muchos trabajan con él desde hace años. Una vez arriba del escenario, jugamos todos de memoria.

—Además de ser el director artístico del show, desde hace tres años también intepretás a un personaje. ¿Fue un desafío ocupar ambos roles?

—De por sí, subirse arriba del escenario es un desafío, pero siempre dije que la curiosidad mató al gato pero a mí me salvó la vida. Siempre he sido un buscador de historias, tratando de aprender lo máximo posible. Siempre digo que la vida se trata de eso, y más cuando uno tuvo la posibilidad de aprender de tipos como Enrique Fischer (el creador de Pipo Pescador), Baglietto, Norman Briski, Guillermo Francella o Alejandro Dolina. Siempre he aprovechado esa puerta que se me abrió para aprender de estos tipos, por lo tanto, siempre es un desafío. Hace ocho años arranque dirigiendo a Martin, y hace tres me hizo subir al escenario a actuar con él y retomar esta cosa del actor que tenía y no hacía hace muchos años. Pero hacer teatro, tele o grabar un disco siempre ha sido un desafío para mí. Así lo tomo, porque es algo que hay que tratar de hacer lo mejor posible para que llegue lo más claro posible al público.

—¿Tenés ganas de volver a la televisión?

—Si bien la televisión tiene esa cosa de adrenalina y de incertidumbre, es muy difícil ese medio para nosotros en el sentido de cumplir las expectativas que por ahí uno genera en la gente. Lo mismo con la música. He grabado discos en los cuales no ha pasado absolutamente nada con las canciones que he incluido en ellos, porque no siempre lo que uno siente es la verdad. Pero bueno, eso lo aprendí con el tiempo… (Se ríe y piensa). Uno tiene que aprender que no siempre tenés que agradar el resto, y ahí está el desafío. Yo me considero un contador de historias, y lo más difícil es conseguir una buena, que conmueva, que llegue a la gente y le sirva, ya sea a través del teatro, la televisión o a través de un disco. El secreto es tener una buena historia para contar, que es lo más difícil de conseguir.

—¿Pero volverías?

—Siempre que aparece una historia y una puerta que se abre, soy de asomar por lo menos la nariz y darle un poco de bola a la intuición y escuchar a la gente que me rodea. Me gustaría volver a la televisión, pero con algo interesante para decir, no por la fama porque sí.

—¿Estás componiendo música?

Siempre estoy componiendo, siempre que puedo tacar toco, y siempre que aparece alguna historia empiezo a escribir. Ahora retomé el estudio de música y piano. Quiero aprender. Siempre estoy con la idea de que todo recién empieza, será porque tengo 53 años y quiero aprovechar al máximo todo. Estoy preparando un disco con canciones que quizás salga el año que viene. También tengo una deuda pendiente, que es hacer un disco con canciones infantiles, algo que todavía no hice… Cuando uno tiene ganas hay que salir a buscar, y seguramente el que busca encuentra.

—¿Cómo recordás tus años trabajando con Francella?

—Con mucha alegría, muchas carcajadas… ¡Y encima me pagaban! (se ríe). Los recuerdo con la experiencia de haber aprendido a transitar el camino de la comedia. Guillermo me lo enseñó desde el primer día que llegué. Me acuerdo que me dijo "acá hay que hacer reír pero sin hacerse el gracioso, así que pongámonos a trabajar en eso”, y fue así. Es un gran maestro que tuve y que voy a seguir teniendo. Él es uno de esos tipos que me rodea y consulto, pregunto y a veces pido opinión de lo que voy a hacer. Fue alguien muy generoso conmigo.

—Además de Poné a Francella y Casados con Hijos, también trabajaste en producciones infantiles, como Patito Feo. Todas ellas son cosas que trascendieron, como tu canción "Un sentimiento”, que durante los primeros años del nuevo milenio fue utilizada como institucional de Telefé y es recordada por veinteañeros como un himno de la infancia. ¿Qué tan importante es la trascendencia para un artista?

—Trascender está bueno, pero yo creo que lo mejor que uno puede hacer es esforzarse por ser buena gente y que a uno lo recuerden como buena persona. Cuando a mi viejo le dije que quería ser artista y dejar el colegio, me dijo "primero se buena gente y después hacé lo que quieras”, y es eso lo que trato de ser, porque en definitiva quiero que me recuerden con una sonrisa.

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