Facundo Manes

“La grieta quizás sirva para ganar elecciones, pero no sirve como estrategia de desarrollo”

El neurólogo y bestseller de la divulgación neurocientífica Facundo Manes participó de la 163º Junta de Directores de ADEPA, dónde habló de educación y conocimiento, de la importancia de la inversión pública en ciencia y de los sesgos que afectan la forma de pensar de los argentinos.
domingo, 16 de abril de 2017 · 17:20

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, entidad que nuclea a los principales medios editores de noticias del país, tuvo el martes su 163º Junta de Directores, bajo el título "Libertad de prensa: la vigencia de los principios y el camino hacia una nueva agenda”. Durante la cena de camaradería, hubo un espacio para que el orador y neurólogo Facundo Manes, -reconocido por sus libros de divulgación "Usar el Cerebro” y "El Cerebro Argentino”-, de un pequeño discurso respecto de su visión del país y de los desafíos que enfrenta. Según su perspectiva, uno de los principales es el desarrollo de lo que llama el "paradigma del conocimiento”, y que le da título a la charla: "El valor del conocimiento”.

"Elegimos ese título porque funciona como lema, como estandarte”, explicó Manes, "y además, porque muestra lo que estamos llevando a cada rincón del país cada vez que nos invitan. Llevamos muchos años recorriendo el país llevando este título cómo estandarte. Porque si la sociedad no presiona por el conocimiento, no ingresamos en el paradigma del conocimiento.”

"Hoy estamos cómo en el '78 del conocimiento. Había una dictadura, en la que algunos luchaban, algunos se exiliaban...pero la mayoría miraba el Mundial. En el '83, cinco años más tarde, la sociedad presionó por democracia. Se obtuvo, y se preserva. La democracia hoy es un valor de la sociedad. Yo aspiro a que haya un '83 del conocimiento”, agrega.

"Cómo dijo el Presidente (N. de la R. "de ADEPA Daniel Dessein”) yo soy producto, cómo muchos de ustedes, de la educación pública argentina. Lo mucho o poco que soy, y lo que tengo, lo tengo por la educación pública. Eso transformó mi vida. Y no se trata de un eslogan, ni de una declaración políticamente correcta. La educación es lo que me permitió jugar el partido”, explicó, antes de hablar sobre los beneficios tanto individuales como sociales de la inversión pública en educación.”

"Los beneficios de la educación, a nivel individual, son múltiples. Mejor ingreso económico, mejor posibilidad de empleo, mayor estabilidad laboral, menor pobreza, mejor salud y mayor esperanza de vida, menos embarazos adolescentes, menos suicidios, menos crimen. Todos estos son beneficios individuales, pero también hay beneficios colectivos. Mayor capital social. Cuando tenemos sociedades más educadas, tenemos más confianza y más tolerancia. Pensamos mejor en el bien común. Hay una preferencia en las sociedades más educadas, cómo las nórdicas, a la redistribución del ingreso. Se fortalecen las instituciones democráticas, hay menos desigualdad y hay mayor movilidad social.”

 

Pero todos estos beneficios individuales y colectivos sólo se dan si los alumnos aprenden en el aula. El gran reto de la Argentina, el mayor reto, es garantizar aprendizajes básicos para todos. La posibilidad que tengo hoy de que la gente me escuche, me obliga a decir una y otra vez, parafraseando a Ortega y Gasset: "Argentino, al conocimiento"”, concluyó el neurólogo y neruocientífico, fundador de INECO.

También se refirió a lo que considera oportunidades de desarrollo desperdiciadas por la falta de una política pública que apunte al conocimiento. "Hoy la riqueza de las naciones no está necesariamente atada a los recursos naturales. De hecho la Argentina tiene grandes recursos naturales, y un 30% de pobres. Tampoco está en el capital financiero. Hoy, la riqueza de los países está en el conocimiento.”

"Los países que inviertan en el desarrollo del capital humano, en la educación, contarán con una enorme ventaja competitiva. Los individuos, los grupos sociales, las comunidades; se moveran como pilotos bien entrenados teniendo conocimientos. Hoy los países más desarrollados y aquellos que queremos serlo debemos apostar al conocimiento”, agrega.

"Argentina hoy exporta seis mil millones de dólares en ideas al año. Podríamos llevarla a dieciseis mil millones en una década. Eso es lo que exporta el agro hoy. Podríamos ser el doble de ricos con ciencia y con conocimientos.”

La importancia de la ciencia básica

Cómo sociedad tenemos que apoyar las ciencias básicas, e invertir en estudiar temas que no necesariamente tengan una aplicación práctica inmediata. Los descubrimientos científicos no siempre generan recompensas inmediatas. Pero cuando lo hacen, cambian nuestra vida para siempre. Los chips de las computadoras, el GPS, internet...se generaron a partir de investigaciones básicas. No se buscaba inventar el GPS o inventar Internet, se llegó a ello con conocimientos básicos previos. Estas aplicaciones generaron trabajo y mejoraron las economías de los países que invirtieron en ciencia básica. Cada dólar que invirtió Estados Unidos en el Proyecto Genoma Humano, retornó 140 dólares. Por este dinamismo es que necesitamos atraer a más y mejores investigadores, y apoyarlos para que transformen sus sueños en realidad. Me da un poco de vergüenza seguir discutiendo esto en la actualidad. Hace ya varias décadas, nuestro premio Nobel, producto de la educación pública, Bernardo Houssay, decía lo siguiente: "Es muy común en los países atrasados una desmedida preocupación por las aplicaciones inmediatas, y por ello se suele alardear de cierto criterio práctico, y pedir que se realicen exclusivamente investigaciones de aplicación inmediata y útiles para la sociedad. Estas ideas son propias de las personas incultas y los ambientes atrasados. Quienes expresan tales ideas ignoran, y esta ignorancia es muy grave y dañina, que todos los grandes adelantos prácticos provienen de la investigación científica fundamental y desinteresada. Debido a ello, Pasteur halló las reglas de los microbios, de la sepsis y la antisepsis, las vacunas, y sentó las bases de la higiene y de la cirugía moderna. La ciencia pura es la fuente que alimenta constantemente la ciencia aplicada. Si la ciencia básica se detiene, las ciencias aplicadas languidecen. Aconsejar a un país que no haga investigación básica, es invitarlo a empobrecerse".

Las trabas cognitivas

¿Que nos traba? ¿Si Houssay lo decía hace décadas? Nos traban los sesgos mentales. ¿Que son los sesgos? Nosotros no tenemos tiempo de razonar cada decisión. Vivimos en forma automática. Cuando manejamos, cuando comemos, y también cuando pensamos. Cuando pensamos, pensamos que los porteños son agrandados, que los alemanes son trabajadores, que somos un país en decadencia porque hay una conspiración en nuestra contra. Yo tenía el mismo sesgo. Pensaba y mi entorno pensaba que había una conspiración internacional en nuestra contra, liderada por Estados Unidos y el Reino Unido. Cuando crecí y me fui a vivir a Estados Unidos, y estudié, y trabajé, y dí clases, vi que la gente se iba a dormir y se despertaba al otro día, y no pensaban en la Argentina. Muchos ni siquiera la conocían. Y ahí cambió mi manera de pensar.

Vamos a la realidad. Imaginemos que estamos en un almuerzo familiar, y está ese cuñado que piensa diferente que nosotros. Que nos separa la grieta. El cuñado que nos acompañó en otras épocas, ahora está en frente. Empieza a hablar, defendiendo su posición ideológica. Y después hablo yo. Y cuando él me habla, yo no lo escucho. Y cuando habló yo, él no me escucha. Y así funcionamos los seres humanos. Porque cuando habla el otro, yo no estoy escuchándolo, no estoy buscando semillas de conocimiento en lo que dice el otro; estoy buscando argumentos que refuercen mi posición previa. Estoy buscando cómo fortalecer mi propio sesgo mental. Esto se llama sesgo de confirmación, y así somos los seres humanos. No tenemos tiempo de ser racionales. En vez de escuchar al otro y racionalizar, buscamos formas de reforzar nuestro sesgo previo, porque así funciona el cerebro humano. Quizás esto nos pueda servir cómo estrategia electoral, el seguir reforzando los sesgos, pero no sirve como forma de desarrollo. Tenemos que salir de la grieta. Tenemos que buscar semillas de verdad en el otro. Tratar de empatizar con el otro, entendiendo que piensa diferente, pero tratando de sentir también lo que siente el otro”.

 

 

 

(RECUADRO)

Facundo Manes (Quilmes, Argentina, 11 de enero de 1969) es un neurólogo clínico y neurocientífico argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), presidente de la Fundación INECO y rector de la Universidad Favaloro. Es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Australian Research Council (ACR) Centre of Excellence in Cognition and its Disorders. También preside la World Federation of Neurology Research Group on Aphasia, Dementia and Cognitive Disorders. Es profesor de Neurología y Neurociencias Cognitivas de la Facultad de Medicina y de Psicología de la Universidad Favaloro y de Psicología Experimental en University of South Carolina, EE. UU., y profesor visitante del Departamento de Neurología de University of California San Francisco (EE. UU) y de Macquarie University (Sydney, Australia).

En 2016 presentó su segundo libro "El Cerebro Argentino", sucesor del best seller "Usar el cerebro", una invitación a pensar cómo son los argentinos y a encontrar, entre todos, los caminos para lograr el desarrollo individual y social

En julio del 2016 se sumó al gabinete de la gobernadora del PRO María Eugenia Vidal, en calidad de asesor, colaborando de manera ad honorem desde su especialidad médica y científica en la coordinación de un área dedicada a la protección y la estimulación del capital mental de los niños. La tarea de su equipo está comprendida en el Ministerio de Coordinación y Gestión Pública.

 

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