El equipo echeverriano logró el ascenso al Torneo Federal Argentino Regional luego de vencer por 4 a 2 al SAT (Sindicato Argentino de Televisión) y convertirse en campeones por segunda vez en el año del torneo de Luján.
El Jaguel celebró un nuevo título pero esta vez matizado por la polémica. Sobre el final del partido, la Unión ganaba cómodo por 4 a 1 pero una plancha directa a las piernas del volante Matías Casco fue el detonante de una batalla a las piñas en el medio de la cancha.
El jugador que actuó de mala fe en la falta fue Lucas Torres, volante del SAT. Ambos jugadores ya se conocían de haber jugado juntos, y hasta son amigos. Teníamos una buena relación pero del baile que le estábamos pegando ni se dio cuenta a quien le pego, después me pidió disculpas por mensaje, destacó el jugador que recibió la falta.
La saqué barata, expresó con alivio. Si bien la plancha fue directo a la altura de las rodillas, el jugador se mostró en buen estado y solamente con un poco de dolor en la zona del impacto y en el hombro producto de la fuerte caída. Sin mencionar la marca de los tapones en ambas piernas.
El conflicto no quedó ahí, el resto de los jugadores comenzaron a abalanzarse unos contra otros y a pegar golpes de puño. El propio jugador afectado por la falta inicial recibió un golpe del arquero rival cuando trataba de levantarse que le dejó un moretón en el ojo.
Pese a la violencia, el equipo local se concentró en celebrar este triunfo luego de un año de mucho trabajo. La pelea quedó en la cancha. En el vestuario festejamos y saltamos, reconoció Casco. El plantel no le dio importancia a la pelea y se quedó con lo realmente valía la pena disfrutar.
Estoy muy contento y agradecido con el club, me bancaron mucho en un año que venia bajón. Pero los resultados que logramos me llenan de alegría. Ahora quiero seguir progresando y llegar a un club más grande, finalizó el jugador que mira con esperanza las posibilidades para la próxima temporada.






