La escuela N°50 se llenó denerviosismo y ansias durante todo un sábado. Los niños y jóvenes pertenecientesa las Escuelas Orquesta Infanto-Juvenil de Esteban Echeverría esperaban serparte de un pequeño sueño más, el de formar parte de un documental que harátrascender su música y sus esfuerzos a todos los vecinos e interesados.
A la espera del grito de "Listos,Cámara, Acción, que han visto incansablemente en las películas, ponen a puntosus instrumentos. Un pequeño de no más de 10 años ayuda a su par, de la mismaedad, a afinar su violín, mientras le explica cómo hacerlo en un futuro.
Cerca de él, Carlos Benavenreparara uno de los instrumentos al cual las cuerdas se le salieron. Es lutierdesde hace más de 3 años y ayuda a la conservación de los instrumentos. Tambiéninnova al respecto: actualmente se encuentra trabajando en un nuevo instrumentode su creación, la "Batarda o "Guitarra dulce, realizada a partir de una latade batata y 4 cuerdas.
En otro de los rincones seencuentra Micaela, una joven de 15 años que lleva practicando Violonchelo desdelos 12 en el Orquestón de Luis Guillón, que funciona en la Escuela N° 47."Estoy muy contenta. Cuando era chica veía recitales de violinistas y mi sueñoera aprender a tocar el violín. Hoy llegamos muy lejos, y yo sabía que loíbamos a hacer. Es un sueño lo que está pasando, afirmó.
Como ella, cientos de chicos,jóvenes y profesores ponen a punto sus elementos para comenzar las grabaciones. El objetivo principalde este documental será mostrar, intentando que sea de forma natural yespontánea, los ensayos que llevan a cabo las orquestas, el modo en que se lesenseña a tocar un instrumento, cómo se realiza la elección del elemento que losva a acompañar en su trabajo diario, e incluso el acompañamiento incondicionalde padres, docentes y amigos.
La divulgación de este materialserá en un principio con medios pedagógicos, por lo que se le otorgarán 5 DVdsa todas aquellas escuelas y orquestas que quieran o puedan unirse a esteproyecto en un futuro.
La trascendencia lograda a nivellocal está sirviendo de ejemplo para diversas ciudades de interior ya quefomenta la unidad barrial, la responsabilidad personal y la cultivación de unfuturo por parte de los chicos.
"No tienen que tener ningún tipode conocimiento previo musical. Es puramente formativo y social, que esa es lafinalidad principal: la inclusión; y el medio es lo musical. Mediante unaorquesta nosotros lo que tratamos es incluir a chicos de diferentes clasessociales. No es simplemente de la clase baja, porque en una de las orquestas semezclan, están mezcladas varias clases y la verdad es que es mucho másenriquecedor, explicó al respecto la directora del CIC Parish Robertson,Mariela Acosta Liuzzi.
Por su parte, Claudio Spektor,Coordinador Nacional del Programa de Orquestas y Coros del Bicentenario a nivelnacional, definió a las orquestas de Echeverría como "un buen ejemplo de a loque ellos aspiran. Explicó también que seleccionó específicamente a laorquesta del CIC Parish Robertson y al Orquestón de Luis Guillón ya que son losdos modelos más interesantes para los futuros participantes. "Queremos quetengan una mirada sobre lo que se está haciendo con el programa en EstebanEcheverría, añadió.
Natalia Garnero, Secretaria deCultura del Municipio de Esteban Echeverría, fue una de las participantes de lacoordinación del evento. Remarcó que "Este proyecto es capital para el paísentero. Involucra no solo a los chicos que participan como músicos, sino a lospadres que los sostienen, y a los profesores, que tienen un trabajo socialademás del artístico. Esto modifica al barrio, abre oportunidades de ver cosasnuevas, de viajar a distintos lugares del país, de hacer intercambio, deconocer nuestra cultura, concentrarse estudiando y conocer al otro. Soninfinitas las puertas que abre y son todas positivas.






