Reflexiones

San Vicente, la ciudad sin libros

¿Por qué somos 80 mil habitantes y no tenemos una sola librería? ¿Por qué no vamos a la Biblioteca Mitre? ¿Por qué tenemos poca música, nada de cine, nada de teatro? ¿Por qué no hay movida cultural en San Vicente? Opinan los artistas.

San Vicente, la ciudad sin libros
El Diario Sur

El partido de San Vicente tiene 80 mil habitantes y ni unasola librería. Tampoco cuenta con cines, ni teatros, ni espacios en los quepuedan tocar bandas de música. Sí hay muchos locales y tiendas de ropa, y laoferta gastronómica puede complacer a los más exquisitos paladares pero, aunquepueda resultar doloroso, la "Movida Cultural Sanvicentina” brilla por suausencia.

En su edición anterior, El Diario San Vicente reflejó lasituación de la Biblioteca Popular Mitre, una institución que podría ser el ejede la cultura local pero que, olvidada por los sanvicentinos, sobrevive ainstancias de sus apenas 80 socios. A tal punto es el anonimato en el quepersiste la noble entidad, que es frecuente que muchos vecinos del pueblo nisiquiera conozcan su ubicación, a pocos metros de la plaza Mariano Moreno.

La historia reciente del Distrito también marca que muchosde los proyectos culturales impulsados por particulares se vieron condenados alfracaso. Las librerías que abrieron se fundieron al poco tiempo y el Centro CulturalLa Casona, un espacio donde convivían el teatro, la pintura y la música, debiócerrar tras algunos meses de actividad, por la falta de respuesta del públicosanvicentino.

Al respecto, la artista local Agostina Mauro, cuyos cuadroshan recibido numerosos reconocimientos fuera de la ciudad, reflexiona: "Estriste decirlo pero movida cultural acá en San Vicente no hay. No se hace nadacomo para que haya un teatro o un lugar para que toquen bandas. Tampoco hayiniciativa por parte de la Dirección de Cultura”. "A mí, como artista,obviamente esto me afecta porque no tengo un espacio para mostrar mi arte. Yeso le debe pasar a todos los artistas de acá; por eso nos tenemos que ir aexponer a otros lados”, asegura la joven pintora.

Otro de los artistas destacados de la no-escena local,Matías Renard, líder de la banda de funk-rock Extracción, describe cómo es sermúsico en San Vicente: "Las condiciones generales en las que se desarrolla laactividad musical son muy adversas, sumándole la carencia de lugares físicospara llevarla a cabo. Esto es algo que está presente a nivel nacional y,obviamente, acá, al ser un pueblo, se da potenciado”. Sin embargo, y a pesar delas dificultades que atraviesa con su banda, Renard no pierde el optimismo:"Últimamente yo creo que hay una necesidad y voluntad de cambio que, encabezadapor algunos vecinos utópicos, puede llegar a revertir esta realidad”. "Por otrolado, la Ley Nacional de la Música plantea una solución a esta problemática conla construcción del Instituto Nacional de la Música, que pretende fomentar (nosubsidiar) mediante políticas culturales las diferentes expresiones artísticasde los pueblos. Esto es a nivel nacional y recién comienza, pero sumado a estavoluntad que hay últimamente en San Vicente, parece que hay un futuro interesantepara la actividad”, vaticina, auspicioso, Renard.

La tradicional escritora sanvicentina Susana De Santis,quien coordina un grupo literario, también aporta su mirada sobre el tema: "Amí me duele mucho que no haya librerías ni salas de cine ni de teatro. Haydemasiadas casas de comida… Le han dado un color muy simple a San Vicente, comoun lugar que no tiene ambiciones”. Porotro lado, De Santis valora su experiencia personal al frente del GrupoLiterario del Sur como "muy positiva”. "Siempre tuve muy buena recepción”,afirma y añade: "Todo depende de la manera en la uno se presenta ante la gentepara que le respondan”. Y sobre el final, la escritora deja un mensaje dealiento para los artistas jóvenes: "Yo creo que si los chicos que hacen arte seconvocaran en algún lugar y trataran de conseguir medios podrían lograr uncambio. No me parece que todo tenga que venir institucionalmente. La movidatiene que venir de adentro hacia afuera; no esperar que la gente te reclame, nose puede pretender eso”.

Manuel Nieto