Cultura

“Nuestra consigna es desafiarnos a nosotros mismos”

El baterista de Babasónicos contó cómo será la presentación del grupo en Monte Grande. También, realizó una evaluación sobre la carrera de la banda, el lanzamiento de su último cd y la gira que están haciendo.
martes, 30 de junio de 2015 · 16:05

Eran los años noventa. Argentina estaba sumergida bajo la cultura del neoliberalismo, los viajes al exterior, el famoso dos por uno, la pizza con champagne, la política del espectáculo. Un país que se vanagloriaba por sus excentricidades pero le faltaba algo. A Adrián Dárgelos le faltaba algo. El músico había viajado a Inglaterra y descubierto que el ex imperio estaba lleno de nuevas bandas que se peleaban por encontrar una beta artística innovadora. Ese fue el puntapié que, tiempo más tarde, daría vida a Babasónicos: una banda que supo romper los esquemas establecidos para formar parte del denominado "nuevo rock argentino”, un podio que compartió con otros grupos como Juana La Loca, El Otro Yo, Peligrosos Gorriones y Los Brujos. En su trayectoria, pisó escenarios de distintas partes del mundo y alcanzó varias consagraciones. En la actualidad, Babasónicos está presentando su último álbum, Romantisísmico, y con él, promete deslumbrar durante su visita a Monte Grande, el próximo 11 de julio, en el Teatro Greison.

Babasónicos nació en el Conurbano Bonaerense, en el partido de Lanús. Actualmente está compuesta por: Adrián "Dargelos" Rodríguez, voz; Diego Tuñón, teclados; Diego "Uma" Rodríguez, guitarra; Gustavo "Tuta" Torres, bajo; Mariano Roger, guitarras; Diego "Panza" Castellano, batería. Este último dialogó con El Diario sobre la presentación en Esteban Echeverría, su último trabajo y la trayectoria del conjunto.

"Vamos a presentar el último disco, Romantisísmico. Es lo que estamos haciendo ahora, la gira empezó en marzo, le agregamos más temas y tocamos otros. Vamos cambiando la lista a través del tiempo para mejorar el show y mantenernos a nosotros ahí, en vilo, con todas las pilas puestas para conformar a la audiencia”, explicó el baterista. Si bien aseguró que no puede dar demasiados detalles sobre el espectáculo, remarcó que hay algunos temas "indispensables” que seguramente no podrán faltar, como El Baile de Odín, La Lanza, Los Burócratas del Amor, Run run aunque "todos los temas tienen algo para dar”. Las canciones conforman un disco que, desde su punto de vista, "viaja por muchos lugares, tiene momentos muy dispares y se basa un poco eso, en el contraste, en la vivencia romántica de darlo todo por un principio, un sentimiento, y a la vez sufrir las consecuencias de lo que ello trae”.

En cuanto a los hechos, el disco fue un éxito que los llevó a recorrer distintos puntos de Latinoamérica y a realizar una extensa gira. "Nos sorprende positivamente por todos los lugares a los que nos ha llevado, la aceptación que tuvo el disco y la vida, que fue una vida bastante larga. Y bueno, la verdad que también estamos contentos porque ganó varios premios, como un Grammy. Nos sigue dando sorpresas”. Del otro lado, se vive distinto pero con mucho entusiasmo. A la gente le gusta el disco y por eso los sigue en sus recitales para escucharlos en vivo cada vez que hacen nuevos shows. "El público siempre nos sorprende por como recibe los discos, es como que hacen su propia selección. Viste que siempre las compañías discográficas, digamos, eligen un tema de promoción o un corte, pero el público tiene como otras lecturas siempre y elige temas de otra forma. Y eso se nota cuando tocamos en vivo, los temas que la gente canta más o los que provocan mas movimiento”.

La gira va bien y por eso Castellano mencionó que la banda tiene una deuda pendiente con el público hasta dentro de un largo tiempo. El baterista de Babasónicos incentivó las ilusiones de los fanes y aseguró que continuarán durante varios meses con la presentación de Romantisísmico. "No sabría exactamente cuánto tiempo seguiremos con estos recitales pero ya es un disco que tiene más de un año y medio y creo que un par de meses más va a continuar. Igual estamos trabajando en un par de proyectos nuevos. No los puedo adelantar porque todavía no hay fecha de salida ni están concretados pero bueno, tenemos planes para acá a un año y medio más”.

Las giras no sólo son gratificantes para la gente que los va a ver y puede disfrutar de la magia del cantar con eco. También para ellos es muy rico. "Tengo unos compañeros muy divertidos, no paran de crear situaciones nuevas. Las giras hay que hacerlas llevaderas, entonces, tratamos de que los momentos muertos sean más amenos y bueno, ahí es cuando suceden nuevas charlas o comentarios, tenemos un canal de televisión que funciona en la camioneta.”

Babasónicos supo consagrarse como una de las bandas argentinas que alcanzaron reconocimiento en nuestro país y en otros países de Latinoamérica. Diego adjudicó este logro al hecho de que su música "no se centra en temáticas o problemáticas locales sino que remite a lenguaje musical universal”, que puede ser interpretado por personas que no comparten costumbres aunque sí los gustos.

Luego de casi veinte años junto a su banda, "El panza” explicó que el paso del tiempo los modificó bastante como grupo y a él particularmente, en lo personal. "A principios de los noventa estábamos tratando de generar un espacio nuevo en lo musical, por conseguir un espacio nuevo en el esquema. Luego, el mensaje se fue consolidando, fue evolucionando y las circunstancias fueron cambiando. Hoy día estamos en otra situación un poco más establecida. Eso trae un nuevo desafío que es un poco despegar de esa misma estructura que se ha armado. Como que uno en un punto se vuelve esclavo de sus actos, entonces, nuestro viaje, nuestra consigna es desafiarnos a nosotros mismos”. ¿Y cómo se desafían los integrantes de Babasónicos? "Tratando de no recurrir siempre a cosas que han funcionado. En lo musical tratar de investigarnos a nosotros mismos, hasta dónde podemos llegar, buscar nuevas formas musicales que nos gusten, que estemos acordes. Siempre tratamos de evolucionar nuestra obra, investigando músicas que nos representen o que estemos acordes a ella”, contestó y añadió que en cuanto a él, se siente muy parecido a esa época. "En esencia uno sigue con las mismas inquietudes que lo ayudan a tratar de investigar, hacer algo nuevo, tener una propuesta nueva, el motor es ese. Después, bueno, los logros incentivan y también en un punto, limitan un poco, porque hay una parte de la audiencia que quizás se encasilla con una cosa, entonces, encarnan prejuicios. Pero, nosotros estamos muy tranquilos y muy conformes en el sentido de que hacemos lo que nos gusta. Somos sinceros con nuestro arte y creo que eso es lo importante”, remarcó.

Gran parte de la opinión pública los puso en tela de juicio a partir de su disco "Jessico”, al tratarlos de "caretas o comerciales”, como suele decirse dentro del lenguaje popular a aquellos que realizan cosas culturales pensando solamente en que podrán retribuirlos con beneficios económicos. "El panza” se defendió de estas acusaciones y destacó: "Nos tiene sin cuidado. No sé qué es ser careta o no ser careta. La música está lamentablemente inmiscuida en un mercado en el cual vos te podés poner en contra o a favor. Si uno se pone en contra pierde esa herramienta. Nosotros tratamos siempre de utilizar la industria musical a servicio de nuestro arte. Si uno tendría que ser no careta, tendría que ser completamente anti sistema, es casi un subversivo y no es nuestro caso”.

Además, explicó que, en ese momento, hacia el año 2000, Babasónicos atravesaba un momento muy particular: ya tenía varios logros conseguidos pero también se enfrentaba ante algunas problemáticas difíciles como grupo. "En los 90 nosotros empezamos a generar un espacio musical, tratando de hacer algo nuevo. De hecho, creemos que se ha generado un espacio nuevo en lo musical, hicimos toda una exploración durante unos años y después con el disco Jessico estábamos en un momento muy difícil donde nos habían devuelto el contrato discográfico, donde justamente la industria nos dejó afuera. Entonces, veníamos de una situación donde teníamos presupuesto para hacer lo que se nos cantara para, de un día para otro, no tenerlo. Fue un momento de cambio, las discográficas estaban fundidas, nuestro manager se fue, se fue un integrante. Estábamos como en una etapa de ´crisis´ y ahí tuvimos que reinventarnos y, como dije antes, pasamos de ser una banda barroca y súper arreglada, que desplegaba muchos espacios musicales, a tratar de tener una síntesis”.

Por último, mirando en retrospectiva, realizó un análisis de su etapa en Babasónicos. "El Panza” explicó que no puede describir una etapa como su preferida ya que las disfrutó todas. "Algunas en más medida que otras pero siempre, en resumen, lo disfruté. Esa etapa digamos de Jessico, después Infame, que fue el disco que se abrió un poco la audiencia a lo más popular o masivo, fue una etapa muy fuerte. Fue una etapa consagratoria, por llamarlo de alguna manera. Pero, igual, recuerdo con mucho cariño la primera etapa donde era todo mucho más incierto, mucho más experimental, siempre estábamos al límite. En definitiva, siempre estuvimos al límite de lo que sea y límite de nosotros mismos, gracias a haber tomado esos riesgos y tomado las cosas en forma más loca, hizo que estemos donde estamos ahora”.

 

 

 

 

 

 

 

 

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