Cultura

El señor tango

Jorge Dupuy es un vecino de Monte Grande que lleva una carrera como tanguero. En la actualidad, brinda distintos shows en varios puntos de Buenos Aires.

El señor tango
El Diario Sur

La relación de Jorge Dupuy con eltango se remonta a su temprana edad. En su familia, eran todos artistas. Crecióescuchando las estrofas de los intérpretes más emblemáticos porque a su madrele gustaba su música al igual que disfrutaba de la poesía. Su padre tambiénescuchaba a los grandes y los homenajeaba con su bandoneón y el piano, los cualesaprendió a tocar de oído. Aficionado porla música que caracteriza a las costas del Río Del Plata, pretendía quesu hijo siga sus pasos. Quiso que aprenda a tocar el bandoneón y la guitarra, oque estudie canto pero Jorge tenía la mirada puesta en el fútbol y reusó aaceptar todas las propuestas probablemente sin saber que, mucho tiempo después,ese sería el motor para salvarlo de una mala época, lo llevaría a pisar unsinfín de escenarios y a ganar una multiplicidad de premios.

En los años noventa, Jorge enfrentólas vicisitudes de la crisis como resultado de las políticas neoliberales queafectaron a millones de argentinos. Sufrió una debacle económica muy fuerte quelo hizo deprimirse por lo que pasaba mucho tiempo en su casa, sin querer salir.Al ver esta situación, su hermana, Angelica Juarroz, trató de ayudarlo e ideóun plan para que Jorge no esté tanto tiempo encerrado. Todos los viernes, Jorgey su mujer, junto a otras parejas de amigos, se juntaban a cantar estrofas detango. Todos juntos cenaban y luego agarraban un libro de canciones, elegíanuna página y cantaban todos juntos. Tiempo después, el cuñado de Jorge decidióanotarlo en el micrófono libre que se hacía en el Club Jornada donde la gentesubía al escenario e interpretaba alguna canción ciudadana. "Me temblaba todo,hasta los cordones de los zapatos”, recordó aunque aseguró: "Algo bien habréhecho porque luego me invitaron a realizar una presentación en el ´InfiernoBailable´”. Ese fue el principio de una extensa trayectoria.

Luego de ello, empezó a competir enlos torneos municipales. El ganador pasaba a la ronda de los regionales yluego, a los Bonaerenses que tenían lugar en Mar Del Plata. Desde el año 2002hasta el 2011, Jorge consiguió llegar a la ciudad marplatense con grandesreconocimientos. En el 2004, obtuvo la medalla de plata, en el 2005, la dorada;en el 2007, la dorada; en 2009, la de bronce; en 2011, la de plata. Finalmente,el torneo dejó de abarcar a cantantes de tango solistas y Jorge dejó de ir. Sinembargo, continuó haciendo espectáculos.

Tras la primera presentación en elClub Jornada de Monte Grande, comenzó a participar en la Sociedad Italiana.Asimismo, logró hacer una carrera en distintos puntos de la Ciudad Porteña,donde se presentó en reconocidas confiterías de tango. Hoy, continúa haciendoshows en la "Homero Manzi”, la cual está en una esquina emblemática, entre SanJuán y Boedo, sobre la cual habla el reconocido tango "Sur”. En esa gira,también conoció a una colega Mirta Godoy, quien lo invitó a tocar en Mataderos.Ese sería el principio de una gran amistad de cariño y profesionalismo. Juntosiniciaron el espectáculo "Tangos con Gotitas de Folklóre”. El echeverrianoexplicó que es algo "inédito” ya que mezcla dos géneros que hacen a latradición de nuestro país aunque no son similares. En la Ciudad, este show tuvoun gran éxito y decidieron traerlo a Monte Grande. El tercer miércoles de cadames, realizan un show en el restaurante "La Quintana”.

Al maestro con cariño

Jorge explicó que él admira a los grandes del tango, entre ellos, destacócomo su preferido a Osvaldo Pugliese porque siempre fue leal a su música, nuncarobó nada y lo hace emocionar como ningún otro. Jorge mencionó que siemprehacía lo imposible por seguirlo a todas partes aunque en tiempos difíciles, nolo dejaban subirse al escenario. Así sucedía durante el peronismo debido a queel maestro era comunista y en esa época perseguían a los opositores. Jorgeexplicó que en varias ocasiones, fue a ver las presentaciones de Pugliese y siél estaba preso, sus músicos ponían en su asiento un ramo de rosas.

También, Jorge contó otra anécdotainédita sobre una ocasión en la que fue a ver al maestro Pugliese en Mar DelPlata. Ese día, subió el Polaco Goyeneche al escenario para cantar algunostangos. "Cuando terminó, el público pidió que toque una canción en especialpero el Polaco le contestó ´ ¿Qué querés que cante si menos los zapatos meduele todo?´. Ya estaba en las últimas”, subrayó con cierta nostalgia.