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El genio imposible

el crack más inexplicable del fútbol argentino. Físico no, pinta no, potencia no. talento puro. Magia. Un jugador silencioso, introvertido, incapaz de la demagogia, que a pesar de ello se convirtió en el ídolo máximo de la historia de independiente y un referente insoslayable para los argentinos futboleros.

El genio imposible
El Diario Sur

Como las impresiones dactilares, no hay dos futbolistasiguales. Todos tienen algo diferente,distintivo, único. Ricardo Enrique Bochini fue un jugador diferente y distintode todos. Por su concepción del juego, su panorámica de la cancha, la geometríade sus pases, la extraña mansedumbre de su agresividad, su singular personalidad.Para los hinchas del Independiente sólo dos cosas son sagradas en la vida: lamadre y el "Bocha".

Bochini nació para jugar al fútbol. No sólo por sus cualidadesnaturales, sino por esa innata vocación para darle a la pelotita desde lamañana hasta la noche desde el momento mismo en que descubrió ese juguete. "Lode este chico fue como una obsesión - contaba Luis Cirulli, su descubridor,quien lo llevó a jugar a la séptima de Belgrano de Zárate, su ciudad natal -.Vivía jugando a la pelota de la mañana a la noche. Y si no quedaba ningúnotro pibe seguía solo, dándole contra la pared de su casa. Lo cierto es que nohablaba nunca. No sólo jugaba en su división. Mientras los demás se cambiaban yse iban, él se quedaba en un costadito del banco por si faltaba alguno delpróximo partido. Había sábados quejugaba tres partidos".

Es difícil encontrar en todo el mundo un jugador que a lolargo de toda su carrera se haya identificado y dedicado tanto a un club, comoRicardo Bochini con Independiente, donde jugó durante 20 temporadas, toda suvida, entre 1972 y 1991, realizando 638 partidos oficiales, marcando 97 goles yconquistando catorce títulos: 4 de primera división en la Argentina, 4 copasLibertadores, 3 Interamericanas, 2 Intercontinentales y una del Mundo, enMéxico '86. Además, la yapa de una Liguilla ganada a lo grande: 2-1 en la finalcontraBoca, en laBombonera y con gol de Bochini faltando cinco minutos.

Fue descubierto en Zárate, por el ojeador Luis Ciriulli: "Loquerían varios clubes, pero como él era hincha de San Lorenzo, igual que yo ysus hermanos, nos dieron una recomendación y fuimos a la Avenida La Plata. Eltécnico era Diego García, pero ni siquiera lo probaron. Lo tuvieron dandovueltas de una puerta a la otra y al final nos pegamos la vuelta para casa.Después lo llevaron a Boca, Richard dice que jugó uno de los mejores partidosde su vida, pero Bernardo Gandulla le dijo que todavía le faltaba un poco.Hasta que apareció la chance de Independiente" "Lo hice jugar diez minutos, pero me bastaroncinco para darme cuenta de que era un crack", sostiene Nito Veiga.Debutó en primera en1972en cancha deRiver Plate cuandoel técnico Pedro Dellachalo hizo entrar a los 74 minutos -tenía enese momento 18 años-. Su característica principal no fue la de ser un goleador,sino la de asistir a sus compañeros con toques sutiles para que estosconviertan. Aún hoy se suelen llamar en el fútbol argentino pasesbochinescos a los pases precisos que dejan al delantero mano a mano con elarquero, burlando a toda la defensa. Eso ayudó a convertir en goleadores a unagran cantidad de jugadores que tuvieron la suerte de tenerlo a su lado comoRuiz Moreno,Norberto Outes, Daniel Astegiano, MarceloReggiardo, Alfredo Alfaro Moreno o Antonio Alzamendi.

Desde entonces comenzó una larga carrera profesional que lo convertiríaen ídolo máximo del Rey de Copas, incluyendo varios goles espectacularescomo el convertido contra Juventus de Italia en 1973, desombrerito a Dino Zoff haciendo paredes con su amigo Daniel Bertoni, quele permitiría aIndependienteganar su primera Copa Intercontinental.Son recordados sus goles aPeñarolen laCopaLibertadoresde1976-un gol que reeditaría Maradona en México1986 contra Inglaterra-, dos a Fillol de River Plate en lafinal del Nacional 1978 o a Wirtz de emboquillada en un clásicocontra Racing Club. Quizás el gol más querido por los seguidoresde Independiente que haya hecho Bochini haya sido el del empatedefinitivo a 2 contra Talleres como visitante, en la final del Nacional1977. En ese partido, a su club le expulsaron 3 jugadores y él debió empatar apuro coraje a escasos minutos del fin del partido. Los suyos tuvieron el sellode lo inolvidable. Y de lo necesario. Con el Bocha sucedió algo parecido a loque sucedió con Angel Labruna. Hizo pocos, pero claves, y en los partidosdifíciles.

Así nace la historia grande del ídolo más grande deIndependiente. Ídolo sin proponérselo jamás. La hinchada le inventó un cantitoque durante diecinueve años fue un himno de guerra: "Bo-Bo-chini,Bo-Bo-chini". Pero nunca dijo que era hincha de Independiente. Jamás hablóbien de un directivo porque no lo sintió. Siempre admiró a Menotti, el técnicoque lo marginó de dos mundiales. Siempre combatió las ideas futbolísticas deBilardo, el que lo llevó a laCopa del Mundo en México. Por ironía, acabó siendo unentrenador que siempre lo criticó por ser defensivo, el que lo convocó para elMundial del 86, donde apenas jugó los últimos cinco minutos de la semifinalcontra Bélgica, cuando Argentina ganaba por 2 a 0, por eso dice siempre que no se sientecampeón del mundo. Cuando lo vio entrar en campo, Maradona lo homenajeó conestas palabras: "¡Bien, Maestro!".

Como jugador propiamente dicho inventó un misterio. Elmisterio de tener un físico pobre, escasísima potencia de remate, nada decabezazo y ser un fenómeno del fútbol. Se convirtió en un estratega único, enun conductor notable. Fue en esa faceta donde el público de todas las hinchadasadmiró su inteligencia para concebir la maniobra de ataque y el pase gol.Nunca concibió una gambeta hacia el costado, el pase hacia atrás o la jugadaque no tuviera comodestino el gol. Aún la más tonta de las maniobras para Bochini es el nacimientode un gol.Llegó poco a la red, pero fabricó centenares de goles con sus célebrespases-gol, esos que pasan entre mil piernas para dejar al delantero asolas con el arquero.

¿Qué opina sobre el pasado y el presente de Independiente?

-Para mí son los peores años de Independiente, porque nogana campeonatos, se fue al Nacional B y económicamente está mal. Creo que los últimosveinte años fueron muy malos para la institución, nada que ver con la época enque nosotros éramos jugadores.

¿Fue culpa de la parte dirigencial?

-Todo va de la mano, lo institucional lleva lo deportivoporque si no se está bien económicamente es muy difícil todo. El club manejamuy mal lo económico, lo digo principalmente por el fútbol profesional, que lomanejaron muy mal en los últimos veinte años. Lo manejaron gente que no sabíanada de fútbol, que no tenía ni idea y entonces arruinaron el club invirtiendomal toda la plata que podía entrar tanto de jugadores, ventas. Esas malasinversiones que realizaron las distintas comisiones, hizo que no se ganarancampeonatos, que no se hicieran buenas campañas y que el club cada vez debieramás plata.