Supo formar y enseñar con su trabajo diario. Durante su paso por Alem Infantil, muchas fueron las personas que tuvieron la posibilidad de conocer a este hombre de bien, que encontró en el fútbol de los más pequeños, la motivación para llegar cada día con dedicación a a enseñarles no sólo como llevar la pelota, sino fundamentalmente a aprender los valores de la vida.
Esta semana, se cumplió el primer aniversario de su desaparición física, porque su recuerdo sigue vivo en "su" 2005, los mismos jugadores a los que el profe Ovidio acompañó en sus primeros pasos, hoy durante la jornada, lo recordaron a través de un sentido homenaje. No sólo Alem extraña a esta maravillosa persona, todo el fútbol infantil lo recuerda con muchísimo respeto por su loable tarea.






