Santino Teixeira vive en Monte Grande junto a su familia yasiste a diario al Colegio Parish Robertson, pero con siete años ya hizo una delas elecciones más importantes: ser piloto de carreras. Una vez al mes, compiteen el Súper Enduro de Buenos Aires y está ubicado en la segunda posición delTorneo.
Su pasión nació desde muy pequeño, cuando acompañaba a supapá Pablo, también piloto, a los entrenamientos. Pero lejos de tomarlo como unjuego, en el momento de calzarse el traje de piloto, comenzó otra historia enla cual eligió trabajar a diario para ser el mejor "el uno como el mismo lo expresa.
"Santino empezó con su primer cuatriciclo a los cuatro años,siempre en circuitos a los que me acompañaba. A los seis estaba desesperado porcorrer y como no me animaba le decía que esperara el año que viene y esemomento llegó, afirmó su papá.
Para los que son habitúes a esa actividad deportiva eincluso para los mismos pilotos que compiten con él, causa gran sorpresa por el profesionalismo con que se desempeña atan corta edad. En estas carreras, lospilotos se dividen según las cilindradas y no por edad. En el caso del jovenpiloto de Monte Grande, corre con doscientos centímetros cúbicos potenciados,pero la mayoría de los pilotos promedian los quince años.
Ser el mejor tiene sus exigencias. Y eso es algo que Santinoadoptó a la hora de prepararse para el momento en que debe correr. Entrena dosveces por semana, una en Lobos donde practica enduro y otra en Marcos Paz dondeentrena cross. "Él no toma nada como un juego, siempre quiere ganar, seesfuerza hasta en la nutrición. Esta todo el día pensando en mejorar y sigue laalimentación a rajatabla, destaca Pablo.
Las carreras se desarrollan dentro de los trescientoskilómetros alrededor de Capital Federal, un mes en cada ciudad. En elcampeonato esta segundo, cuando hace podio es gracioso ver el cuadro que seforma, en donde todos son grandotes y él es chiquito, levantando trofeos consiete años.
"Resulta muy extraño y llama la atención en la gente comoSanty se toma lo que para él es su trabajo, involucrarse con los demás pilotos,los mecánicos. Adentro de la pista es uno más, nadie le perdona nada. Muchagente lo va a ver porque comienza a seguirlo. Crece a pasos agigantados,afirmó su papá.
Además de crecer como piloto, Santino es muy buen alumno,virtud que le permite desarrollarse con lo que tanto lo apasiona. Recontra motivado se autoexige para mejorar ypiensa en "ser el uno. Incluso trabaja en la parte mecánica de la actividad,todo el tiempo pensando en ganar milésimas de segundo.
En este tipo de deportes se intenta potenciar la partemental porque el piloto debe resolver situaciones en segundos y esimprescindible para que tenga control de sí mismo. Tiene un nivel de exigenciaaltísimo. "Cada vez que hablo con los sponsors, les llama la atención es que aesa edad tienden a jugar, y él está totalmente involucrado hasta en el másmínimo detalle, concluye el papá del joven piloto.






