En noviembre de 1996, empezó la preparación de la futuracategoría `89. Uno de esos primeros y futuros jugadores fue Miguel Flores. Enese mismo instante cuando Graciela llega a Sociedad Española junto a su esposoMiguel Flores y comenzó su amor por ese lugar al que asiste casi religiosamentetanto de local como de visitante.
Miguel Flores, fue varios años presidente de la SociedadEspañola, después dejó de ser presidente y aunque su hijo terminó el futbolinfantil en el club, él sigue trabajando por los chicos en Española y Graciela siempre acompañándolo, desde la tribuna,alentando a los chicos con su "Vamos chicos Vamos. A veces se enoja cuando secobran cosas injustas, conversa con todos los chicos y los padres.
Graciela tiene tres hijos y un nieto que es la luz de susojos, se desempeña como portera de la SB 2, en el turno mañana. Y todos lossábados lleva al club su bolsito con hilos, lanas, agujas y teje toda la tarde,les hace gorritos a los chicos, a los hermanitos de los jugadores. A las mamásles regala manoplas o agarraderas para la cocina.
Todos los años para la fiesta de fin de año ella va a ayudar.Inclusive cuando se pinta la cancha. Lleva torta fritas y cáscaritas de naranjae invita a toda la tribuna. Junto con Miguel, son los que llegan primero y losúltimos en irse, para ella todos los chicos son iguales. A veces se enojaporque no cantan o no alientan a las categorías, este año con la 2002 que seretira este año.
Hace dos semanas falleció un sobrino de Graciela, un hechoque le provocó un dolor inmenso y que ella canaliza yendo al club, su cable atierra. Incluso, hace unos años, Sociedad Española le entregó un reconocimientopor ser la tribunera más fiel.






