Silvio Rojas es oriundo de Monte Grande y vivió gran parte de su vida en villas de Esteban Echeverría y Lomas de Zamora. El 19 de marzo de 1990 realizó su primera pelea como profesional, fue contra Luis Armando Sánchez, en la cual se impuso por nocaut técnico en el segundo round y con 21 años ya empezaba a demostrar su talento.
Hoy vive en el barrio Puerto Argentino, ubicado en Zuviria y Castex, y se considera un villero de por vida. Hubiese querido ser un tipo más destacado, pero no estoy arrepentido de la vida que hice. Me salió una vida buena a pesar de todo en el boxeo. Y gracias a Dios recorrí el mundo entero. Yo soy un villero, sigo siendo un villero, pero no un tipo sufrido de toda la vida, la he disfrutado y la sigo disfrutando hasta ahora: todo gracias al boxeo", narró El Mono.
Durante su primer año disputó nueve peleas con siete triunfos y dos derrotas. La primera de su carrera fue en un gran combate ante Ricardo Kojak Silva. La racha vencedora continuó en 1991 y 1992 con 17 peleas, 14 ganadas, un empate y 2 derrotas. En 1992 viajó a España, donde estuvo dos meses y se impuso en los tres combates que disputó. Vivió en Madrid y un tiempo en las Islas Canarias. Por entonces ya era padre de tres chicos y volvió al país porque extrañaba la Argentina. Fue por ese entonces cuando llegó uno de los hitos de su carrera, su pelea con el multi campeón mexicano Julio Cesar Chávez.
El boxeador local recordó: Perdí por KO técnico en el tercero. De la pelea esperaba otra cosa, pero por las circunstancias de la vida esa vez yo fui vendido por plata. En esa época yo no tenía un mango... bueno ahora tampoco, pero en ese tiempo menos que ahora. Yo vine de una infancia de lo más bajo que hay, lo peor que te imagines. Esa pelea se arregló una semana antes. Me quemaba la plata, eran 2000 dólares para que me tire en tal round y chau. Después me iban a dar 6000 más. En ese tiempo era mucha plata para mí. Tal vez hubiese perdido por puntos, o tal vez hubiese terminado bien. Y agregó: Las manos de Chávez ni las sentí. He peleado con tipos como Látigo Coggi, que me pegaron mucho más duro que Chávez. Yo estaba para seguir peleando cuando caí, pero no me dejaron levantarme. A pesar de la derrota, el combate con Chávez fue un antes y un después en su carrera. Después de esa velada las puertas del mundo se le abrieron. Viajó a Australia, Brasil, Francia, Italia y Ecuador.

Hoy se enorgullece de su carrera y devela: No tengo ningún recuerdo, tengo alguna foto, pero nada más. Regale guantes y muchas cosas y no me quedó ningún recuerdo. Fui muy bueno con familiares y gente que no se lo merecía. Fui el Maradona de mi familia. Y prosiguió: No sé si me arrepiento, capaz hay momentos que sí, pero me doy cuenta que les salve la vida a mis familiares, a mis hermanos y a mis hijos. En 1994 volvió a boxear y hasta fines de 1998 participó de 20 combates y cosechó 17 derrotas. Algunas de ellas fueron contra Walter El pibe de Oro Crucce en 1997, en 1998 contra Juan Martin Látigo Coggi y Carlos "El Tata" Baldomir, un empate y apenas dos victorias en 1995 y 1997. A fines de 1998 cosechó dos triunfos frente a Rolando David Soria y comenzó a equilibrar la balanza. En los primeros días de 1999 volvió a perder contra El Pibe de Oro, pero sus grandes combates fueron contra Sergio Maravilla Martínez. Completaron en total 20 rounds en las dos peleas y el quilmeño se quedó con ambos combates.
Luego de unos años sin muchos atenuantes se retiró del boxeo en 2010 con 45 peleas ganadas, 46 perdidas y 10 empates. Hoy vive de los festivales deportivos que organizan con su hermano y cuando no le alcanza se las rebusca para vender en la calle.






