El 23 de enero del 2011, IvanaCorrea ingresó al Hospital Santamarina de Monte Grande por un grave cuadro: tenía la mayor partede su cuerpo quemado. Una semana después, la joven falleció en el Sanatorio. LaJusticia encontró culpable a su novio, Roberto Almirón, quien fue sentenciado a18 años de prisión pero había quedado libre en tanto que el fallo no estabafirme. Luego de eso, Casación determinó que el sospechoso era culpable pero suabogada presentó un habeas corpus y volvió a quedar en libertad.
"Casación ya dio sentencia, ya confirmó una sanción de dieciochoaños, pero su abogada presentó un habeas corpus y lo sacaron por buencomportamiento, porque no tiene intención de fuga, entre otras cosas, explicaLiliana Correa sobre la situación del hombre que está acusado de prender fuegoa su hija. Agrega: "Él no puede estar suelto, entonces yo pedí la detención conel abogado ante la Suprema Corte y el va a apelar en La Plata para que lenieguen la libertad.
Tras todos estos años de lucha, elcaso parecía que finalmente iba a llegar a su fin, sin embargo, elprocedimiento todavía continúa y pareciera que va a seguir durante un grantiempo. "Yo estuve mal, me sube la presión, estamos muy tristes porque laverdad es que este tipo tiene que estar preso, es un asesino.
Asimismo, destacó que no sólo ellaestá mal sino que también los hijos de Ivana, Evelyn de 12 y Benjamín de 5,están asustados porque Almirón continúa libre. "Ellos ven una camionetaparecida y me dicen ´¿Será Roberto?´. ¿Quién va a descansar en paz así? A vecestengo miedo que me mande a hacer algo o venga el mismo.
"Yo no estoy conforme, estoy indignadacon la Justicia porque yo no entiendo como una Jueza que es madre, mujer,defiende a este asesino. Tiene que ir preso por favor, remató Liliana Correacon tono angustioso.






