El jugador de Nueva Chicago, oriundo de Monte Grande, Rodrigo Espíndola, fue asesinado por unos delincuentes que lo asaltaron anoche. Luego de ser baleado, ingresó en el Hospital Santamarina pero no logró sobrevivir. La triste noticia fue dada a conocer por el vicepresidente del club de Mataderos, Daniel Ferreyro, que en su cuenta de Twitter informó que el futbolista había sido herido y que estaba internado. A las pocas horas, anunció la dura pérdida.
El hecho ocurrió en su casa de la calle Mitre 150, en Monte Grande, alrededor de las 22:30 de ayer.






