Cientos de vecinos marcharon por las calles de la localidad cabecera de Esteban Echeverría bajo el reclamo de justicia por la muerte de Espíndola, que murió de un balazo en el tórax cuando ingresaba a su casa de la calle Bartolomé Mitre al 100.
Convocados a través de las redes sociales, familiares y allegados de la víctima y padres del colegio Parish Robertson -donde el papá de Rodrigo trabaja como portero desde hace diecisiete años- comenzaron la manifestación desde la entrada de aquella institución a las 18, en la calle Parish Robertson al 100
Con cánticos y pancartas que rezaban "justicia por Rodrigo", alrededor de trescientas personas cortaron el tránsito y se dirigieron hacia la Comisaría Primera de Monte Grande, ubicada enfrente de la Plaza Bartolomé Mitre.
Allí permanecieron durante unos diez minutos. Algunos manifestantes que vestían la camiseta de Nueva Chicago golpearon las puertas de la dependencia, lo que desencadenó en la rotura de uno de sus vidrios. Luego, todos descendieron por Sofía T. de Santamarina, dieron la vuelta a la plaza y regresaron a la entrada de la escuela.
"Vamos a seguir hasta que encuentren al hijo de puta que mató a Rodrigo", vociferó uno de sus seres queridos. Luego, una fracción de los manifestantes se dirigieron nuevamente a la Comisaría, donde permanecen concentrados.
Nina, la abuela de la viuda de Rodrigo ingresó a la dependencia y habló con los encargados de la Comisaría. Al salir, afirmó: "Me dijeron que la investigación avanza y que el miércoles van a dar explicaciones".






