ESTEBAN ECHEVERRÍA

Choque fatal: "Después de la frenada, miré para atrás y ya tenía los dos autos encima"

Leonardo Palos, el ciclista que sobrevivió al choque fatal de El Jagüel, contó en la redacción de El Diario lo ocurrido la trágica madrugada del jueves 28 de abril. "Yo vi todo", aseguró.

Choque fatal: "Después de la frenada, miré para atrás y ya tenía los dos autos encima"
El Diario Sur

Leonardo es chofer de la línea 501 al igual que Fernando Grippo, el hombre que murió carbonizado dentro de su auto Volksvagen Gol luego de haber sido chocado por el BMW que conducía Martín Pacífico, quien continúa detenido en la Comisaría de El Jagüel y está acusado de "homicidio culposo" y "lesiones culposas". En diálogo con FM Extremo 88.7, Leonardo revivió todo lo acontecido a través de una desgarradora entrevista.

 —¿Podéscontarnos lo sucedido desde tu punto de vista?

—Yoiba a trabajar todos los días en bicicleta, es algo que me encanta. Ese díaentraba a las 4 cuarenta y pico de la madrugada, estoy viviendo en El Jagüel yvenía por la 205. Cuando llego a laesquina con la calle Evita había dos autos parados y me pongo hacia el cordónpara disponerme a pasar cuando cambie el semáforo. El auto de Fernando estabaparado esperando el semáforo, yo me puse un poco más adelante y más cerca del cordón.Cuando termino de frenar la bici, escucho una frenada y en seguida un impacto,cuando miro para atrás tenía los dos autos encima. En menos de un segundo meimpactaron los dos y volé casi 30 metros con la bicicleta. Terminé al costadode la ruta perdiendo el conocimiento. Hoy no caigo de cómo volé y no me rompíni un hueso. Me raspé la cara, la espalda, las rodillas pero ni unafractura.

Cuando logré despertarme me corro porque el auto se estabaprendiendo fuego. La gente quería sacar a la persona, que en ese momento no sabía que era compañero. Me dio bronca lasituación, porque el pibe del BMW se bajó del auto como si nada. Quisieron sacarlopero no pudieron. Fernando era un tipo grandote, capaz que estabaseminconsciente y era imposible sacarlo.

—¿Se escuchaban gritosdesde el auto de Fernando?

—No, eso tengo claro que no. No podría dormir sino.Más allá de que después me enteré de que era Fernando, si era otra persona, losgritos no me los quitaría de la cabeza. Yo calculo que shockeado por el golpe, Fernandono estaba del todo capaz para salir del auto. Hubiese sido terrorífico escuchareso.

—¿Cuándo te enterasteque la víctima era tu compañero de trabajo?

—Estaba en la clínica en Ciudad Evita, ya mehabían traslado desde el Hospital Santamarina, por la ART. Estaba internado enobservación. Por grupo de Whatsapp entre compañeros se había corrido el rumorde que era un compañero el que se había prendido fuego. Cuando me enteré me diomás bronca porque yo estuve ahí y vi todo.

 —¿Pudiste intuir a quévelocidad venía Pacífico?

 —Después de despertarme del desmayo y levantarme, miprimer reacción fue preguntarme "¿Acuánto venía este chabón?”. La frenada que escuché no duró ni dos segundos.Después de la frenada, miré para atrás y al segundo ya tenía los dos autosencima.

Leé la entrevista completa en la edición de este domingo de El Diario.