A las once de la noche se escuchó el primer grito de "auxilio. Una vecina pedía ayuda para desatar a la inquilina del departamento 2°H del complejo de Italiani 340. Junto con ella entró su novio, a quien acababa de recibir, y fue él quien constató la triste noticia. Luego de desatar a la madre subieron la escalera del dúplex y en el colchón matrimonial, con la almohada encima, yacía el hijo de cinco años ya sin vida. Estas dos personas, los vecinos del 2°G se volvieron una pieza clave en la investigación de este crimen sin precedentes por la saña de quien lo haya cometido. Entre las 21 y las 22, el vecino del dúplex PB D asegura haber visto bajar a la madre del chico en cuestión con una bolsa de basura. Explicó que llegaba de vacaciones y que circunstancialmente la vio pasar: sola. A las 23 se produce el trágico hallazgo y a partir de ahí empiezan las confusiones. El primer relato, en voz de la madre, apuntó que tres delincuentes habrían ingresado con ella mientras sacaba la basura, alrededor de las 23. Los malvivientes la habrían llevado hasta su casa para robarle. Una vez allí habrían buscado dinero que en principio no habrían encontrado, pero luego la madre declaró un faltante de 7.000 pesos. La única testigo del caso, vecina de la familia atacada, es a la vez quien pone el manto de duda sobre la posibilidad de que delincuentes hayan entrado al departamento ubicado al fondo y en el último piso del amplio complejo. Bajó a abrirle la puerta a su novio y volvió, recorriendo todo el trayecto de salida del complejo y de vuelta hasta la puerta de la casa del horror. Recién una vez que ambos atinaron a entrar, escucharon el primer ruido que les llamó la atención. Al segundo, y sin haber quitado la vista de la puerta del 2°H, abrieron de un empujón y se encontraron ya sin nadie en la casa más que los dueños. En ese momento exclamaron ayuda al grito de "auxilio y el resto del barrio se despertó. Hasta el último vecino asegura no haber escuchado absolutamente nada, hasta el primer grito de auxilio. La policía de la Provincia de Buenos Aires, y personal especializado del ministerio de Seguridad que conduce Cristian Ritondo, aún no pudieron dar con ninguna pista de la presencia de estos malvivientes. El caso aún tiene dudas y las historias cruzadas relativizan la teoría del robo. De todas maneras, a esta hora la justicia estudia esa como la principal hipótesis. Al mismo tiempo, no se descarta la posibilidad de que el padre de la criatura pueda llegar a tener que ver con el hecho. La madre del chico, de 25 años, tenía vigente una restricción perimetral para el padre de su hijo, por lo que éste no podía acercarse a ninguno de los dos.
Esteban Echeverría
Qué sucedió la trágica noche donde murió un chico de cinco años
Los investigadores ya trabajan sobre la pista de un robo, pero el relato de los hechos confunde. Vecinos relataron lo vivido en el complejo de Italiani 340, en Monte Grande.






