Un extraño hecho se produjo este fin de semana, cuando un hombre de aproximadamente 30 años, fue encontrado muerto a tan sólo 50 metros de la puerta del hospital Santamarina.
La víctima estaba boca arriba, con las piernas flexionadas y había recibido diez disparos. A su lado se encontraba un Chevrolet Onix Blanco con la puerta trasera derecha abierta.
El cuerpo fue hallado por un oficial que salía del hospital y que había cumplido su horario de trabajo. Lo que se pudo saber es que dos hombres a bordo de una moto, se detuvieron en la parte delantera del Onix, bajaron el cuerpo y se dieron a la fuga.
Las investigaciones determinaron que el auto había sido robado en Adrogué días antes y que el mismo sería usado para hechos delictivos. Por tal motivo, la principal hipitesis es que la víctima haya sido herida en un tiroteo y sus cómplices decidieron dejarlo en la puerta del hospital.
La causa lleva la carátula de "homicidio" y está siendo llevada adelante por la UFI N1 de Esteban Echeverría.






