La última vez que se lo vio había ido a comprar a un almacén a pocas cuadras de su casa. Desde ese entonces no se supo más nada de él.
Miguel Ángel Ferrer vive en barrio Grande y ese jueves 17 de mayo, decidió ir en horas del mediodía a hacer las compras para el almuerzo. Su desaparición se produjo en la intersección de las calles Los Claveles y Amat.
Llevaba puesto una campera negra con líneas azules y in pantalón oscuro. Su familia asegura que "tiene problemas en el habla" y que "nunca había ocurrido algo similar con él".
La denuncia fue hecha en la Comisaría 1era de Monte Grande y hasta ahora no hay datos de su paradero. Incluso el almacenado aseguró que Miguel Ángel nunca llegó al local a comprar.
Los Ferrer precisan de la solidaridad de los vecinos para poder obtener datos que los ayuden a encontrarlo.






