El hecho se produjo el lunes por la tarde cuando dos mujeres ingresaron a un kiosco de la calle Alem al 100. Otra cómplice se quedó en la puerta haciendo de campana y verificando que ningún empleado pudiera darse cuenta del robo que estaban perpetuando.
Según puede verse en las imágenes, una de ellas, con una bebé en brazos, se encarga de meterse las cajas de bombones dentro de su tapado. "Usaban a la nena de escudo. Una vergüenza" afirma Daniel, uno de los empleados del kiosco.
Debe decirse que no es el primer robo que realizan en la zona ya que son de Monte Grande y suelen frecuentar los comercios del centro comercial. "No sólo roban alimentos sino también ropa. Además nos llegaron comentarios que hacen lo mismo en negocios de Lomas. Es necesario colocar carteles con las caras de estas mujeres para que todos los tengamos identificados".






