SALUD

Pulgares japoneses

Shiatsu, una terapia milenaria que ayuda liberar tensiones y mejorar la energía.

Pulgares japoneses
El Diario Sur

El shiatsu es una técnica de terapia manual  creada en Japón hace más de cinco mil años,que parte del principio de que el cuerpo puede curarse a sí mismo.

Esta forma de terapia oriental utiliza la presión de los dedos, manosy codos sobre puntos específicos del cuerpo para fomentar el flujo de energía yasí el organismo pueda resolver el problema que sufre.

Oscar acuña, es instructor de shiatsu y tiene su consultorio, hace yaun par de años, en Luis Guillón; él nos cuenta que "Es una terapia totalmentemanual y no tiene efectos secundarios, cualquier persona que quiera se puedehacer shiatsu”. Esta técnica en la actualidad, se ha vuelto muy popular y díacon día gana seguidores ya que se ha dado a reconocer por ser una terapiacurativa natural, sencilla y efectiva que ayuda a mantener o mejorar elbienestar: físico, mental, emocional.

El Shiatsu de Shi (dedo) y atsu (presión) es un método de masaje porpresión que combate el desequilibrio del cuerpo y el espíritu donde se aplicala medicina tradicional china y sigue los mismos principios de energía y demeridianos que la acupresión.

El potencial terapéutico del Shiatsu fue redescubierto en Japón aprincipios del siglo XIX. Un hombre llamado Tamai Tempaku elaboró la técnicaactual del Shiatsu al combinar las técnicas tradicionales y los conocimientosfisiológicos y anatómicos de la medicina occidental.

El principio que rige esta práctica es la noción de la energía vital(Qui en chino o Ki en japones): esto es, la energía que circula en el cuerpopor medio de meridianos o canales de energía, y en los cuales se puede actuarsobre puntos precisos para desbloquear el flujo de energía o mejorarlo si estádébil. El objetivo del Shiatsu es, precisamente, re-equilibrar el flujo deenergía vital en nuestro cuerpo y así prevenir y calmar algunos males.

Según lo que cuenta el instructor y otros especialistas en el tema, el Shiatsu sirve para reintegrar lavitalidad del cuerpo, ayuda a regular el sistema hormonal, la circulación sanguíneay linfática, y favorece la eliminación de desechos. También es muy efectivo paradisminuir la tensión muscular, mejorar el estado general de nuestro organismopuesto que nos relaja, nos ayuda a liberar tensiones y reduce nuestro grado deestrés, tanto el físico como el emocional.

Al recibir un tratamiento de Shiatsu, el paciente es acogido en unespacio de seguridad y confianza por el terapeuta, quien trabaja en estado decompleta atención y presencia. Es esta actitud, además de los conocimientos delinstructor, la que le da a un tratamiento de Shiatsu la profundidad necesariapara que sea considerado por muchos practicantes una terapia y no sólo unmasaje

La sesión comienza con un breve cuestionario acerca de las afeccionesque aquejan a la persona en el momento de la consulta así como una descripciónde su historia personal.

Luego se sientan terapeuta y paciente en la colchoneta tomándose ambosunos instantes para serenarse y respirar momento en el cual el terapeutarealiza una lectura de la espalda del paciente para observar la distribución deenergía y decidir así sobre que meridianos va a trabajar en esta sesión deacuerdo a lo que vio, sintió, palpo y/o percibió y haciendo una correlación delo que el paciente contó en su historia personal.

Después se desarrolla el masaje en las cuatro posiciones básicas:sentado, de ambos costados, boca abajo y boca arriba, siendo su duraciónaproximada de una hora. El masaje se cierra efectuando algunos estiramientos endistintas posiciones.

El Shiatsu se efectúa totalmente vestido, con ropas cómodas y elambiente debe estar templado. Se puede acompañar con una música agradable ysuave que facilite la relajación y entrega del paciente.

Una vez finalizada la sesión es aconsejable que la persona que recibióel masaje no se incorpore rápido, sino que repose unos minutos, con los ojoscerrados luego de los cuales lentamente abrirá los ojos y luego comenzara amoverse pausadamente para retornar a la actividad.

Los efectos podrán percibirse a las pocas horas o al otro día, aunqueinmediatamente se percibe una relajación con sensación de bienestar.

Algunas personas pueden sentirse inmediatamente cansadas por efecto dela relajación y del cese de tensiones musculares que acorazaba al cuerpo. Peroluego esta sensación cede para dar paso a una mayor vitalidad.

El zen shiatsu produce con el tiempo una sensibilización del cuerpo yuna adquisición de conciencia más profunda sobre nuestros procesosfísico-emocionales y energéticos, por este motivo y como en cualquierdisciplina, es conveniente tomar sesiones con cierta periodicidad.

Por otra parte, debe decirse que no hay límite de edad paraincursionar en esta terapia, desde bebés hasta personas mayores de más denoventa años pueden realizar sesiones. El único requisito es indispensable esquerer sentirse bien.

Del mismo modo, esta técnica está relacionada con otras prácticasorientales como lo son el taichí, el yoga, la reflexología y el reiki. Oscaracuña cuenta que algunos terapeutas realizan un complemento de todas estastécnicas para mejorar la circulación natural de energía en nuestro cuerpo.

En cuanto a la formación de profesionales, en los distintos países enlos que se practica el shiatsu, han elaborado diferentes métodos dehomologación de licencias profesionales de los terapeutas de shiatsu que, a menudo,se superponen con las licencias para la práctica profesional del masaje engeneral. No obstante, la homologación en todo el mundo es la de un curso detres años, que incluye práctica clínica y escrita con exámenes que incluyenanatomía occidental. Esto asegura que el paciente sienta que está en buenasmanos y confíe en quien está posando sus manos en nuestro cuerpo.

¿Por qué deberíamos hacernos shiatsu? Es la mejor forma deencontrarnos con nosotros mismos, de conocernos, escucharnos, saber qué zonasnecesitan mayor atención. Es una herramienta fundamental para sobre llevarépocas de estrés y cansancio. Solo hay que tener ganas de potenciar nuestratransformación y autocuración.

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