Salud

Hay que poner todo en la balanza

Según la Organización Mundial de la Salud, el sobrepeso y la obesidad infantil constituyen uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI. Se calcula que la obesidad infantil se ha casi triplicado en los últimos treinta años.

Hay que poner todo en la balanza
El Diario Sur

La Organización Mundial de la Saluddefine sobrepeso y obesidad como una acumulación anormal o excesiva degrasa que puede ser perjudicial para la salud. Durante la niñez, la obesidadpuede producir distintas complicaciones como dificultad respiratoria,fracturas, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornospsicológicos.La obesidad tiene una gran repercusión sobre el desarrollopsicológico y la adaptación social del niño, las personas afectas de obesidadno están bien consideradas en la sociedad y, de hecho, en los medios decomunicación, los niños y adultos obesos son utilizados para desempeñar unpersonaje cómico, tropezón y glotón. Hacia los 7 años de edad el niño aprendelas normas de atracción cultural y según estas escoge a sus amigosprincipalmente guiados por sus características físicas. La obesidad les haceser rechazados, desarrollar baja autoestima y dificultades para lograramistades. Esto les conduce a aislarse socialmente y a parecer depresión conmás frecuencia que otros niños. Se convierten en niños menos activos y tiendena refugiarse en la comida, agravando y perpetuando su obesidad.

Clasificación de la obesidad

Hiperplástica:Se caracteriza por alaumento del número de células adiposas.

Hipertrófica:Aumento del volumen delos adipocitos.

Primaria:En función de los aspectosetiológicos la obesidad primaria representa un desequilibrio entre la ingestiónde alimentos y el gasto energético.

Secundaria:En función de los aspectosetiológicos la obesidad secundaria se deriva como consecuencia de determinadasenfermedades que provocan un aumento de la grasa corporal.

La OMS estima que el número de lactantes yniños con sobrepeso aumentará a 70 millones en 2025. A su vez, los niños conexceso de peso tienen mayores probabilidades de seguir siendo obesos en la edadadulta. A partir de un estudio sistemático realizado en 2014, la prevalenciaestimada de sobrepeso y obesidad en niños de América Latina en edad pre-escolar(menores de 5 años) es de 7,1 por ciento. En escolares -5 a 11 años- es del18,9 por ciento al 36,9 por ciento y en adolescentes -12 a 19 años- es del 16,6por ciento al 35,8 por ciento. Del20por ciento al 25 por ciento del total de la población de niños y adolescentesde América Latina tiene sobrepeso y obesidad. Es decir, uno de cada cuatroniños y adolescentes de América Latina.

Hasta hace algunos años el sobrepeso y laobesidad eran percibidos como un problema de los países desarrollados. En laactualidad este escenario ha cambiado radicalmente y la epidemia se haextendido a una velocidad alarmante a los países de bajos y medianos ingresos,particularmente en las grandes ciudades. Hoy existen en el mundo alrededordecuarenta y dos millones de niños y niñas con sobrepeso, de los cualesmás del ochenta por ciento viven en países en desarrollo.

Según datos de 2010 de la Base de DatosGlobal sobre Crecimiento Infantil y Malnutrición de la OMS,Argentinapresenta el mayor porcentaje de obesidad infantil en niños y niñas menores decinco años en la región de América Latina con un 7,3 por ciento de prevalencia.Además, según laEncuesta Mundial de Salud Escolarrealizada enArgentina en 2012 a adolescentes de trecea quince años, en los últimos cinco años, aumentó el sobrepeso del 24,5por ciento al 28,6 por ciento y la obesidad pasó del 4,4 por ciento al 5,9 porciento.

Otros datos de relevancia indican que:

Solo el 17,6 por ciento de los encuestadosconsume cinco porciones diarias de frutas y verduras

La mitad de los estudiantes consume dos omás bebidas azucaradas por día

Solo en uno de cada cuatro escuelas seofrecen frutas y verduras en los kioscos y ocho de cada diez escuelas ofrecenbebidas azucaradas

En este contexto, para luchar contra laepidemia de obesidad infantil y sus enfermedades asociadas, la responsabilidadindividual no es suficiente. El papel de los gobiernos es fundamental, y porello deberían:

Asumir un compromiso político sostenido enel diseño y adopción de políticas para reducir la obesidad infantil

Implementar políticas para garantizar atoda la población el acceso a alimentos saludables y disminuir el consumo dealimentos no saludables

Implementar políticas para que todos lossectores sociales puedan tener acceso a la actividad física periódica

Involucrar a múltiples actores -organismosinternacionales y nacionales, la sociedad civil y las empresas privadas- peroen un marco que evite caer en conflictos de interés que atenten contra eldesarrollo de las políticas públicas eficaces.

Avisos Publicitarios como centro de lapolémica

Pensando en el fuerteimpacto sobre la mente de laspersonasy, especialmente, sobre su inconsciente, UNICEF hizo un llamado alos gobiernos, empresas y sociedad civil a trabajar juntos para mejorar lasprácticas publicitarias dirigidas a niñas, niños y adolescentes, en el marco dela presentación del estudio exploratorio "Promoción y publicidad de alimentosy bebidas no saludables dirigida a niños en América Latina y el Caribe".Este tipo de publicidad vulnera principalmente su derecho a disfrutar de un buenestado de salud,tal y como lo establece el artículo 24 de la Convenciónsobre los Derechos del Niño.

El informe fue impulsado por UNICEF encolaboración con el Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá –INCAP-,que se hace público en la ciudad de San José, Costa Rica. El documento revelaque lapromoción y publicidad de alimentos y bebidas no saludablesdirigidasa niños y adolescentes, a través de las redes sociales y en los centroseducativos, influencian elconsumo de productosquepuedenocasionar obesidad infantily enfermedades crónicas notransmisibles en la edad adulta.

De forma alarmante, elsobrepeso y laobesidadse extienden como una pandemia en América Latina y el Caribe. Segúndatos recientes publicados por la revista médica The Lancet, cerca de 4millones de niños en edad preescolar y al menos16 millones deadolescentesen la región sufren deobesidad y sobrepeso, es decir,el 10% de la población menor de 18 años.

La educación alimentaria desde los primerosaños de la escolaridad constituye una estrategia fundamental para promoveractitudes y hábitos saludables que luego se trasladarán a la vida adulta. Espor eso que el gran desafío de los padres es decidir qué comerán sus hijosdurante las horas que permanecen en la escuela.

"Las viandas no pueden ser una zonaliberada: hay que dedicarse y pensarlas con criterio nutritivo y variedad. Y enese sentido, el desayuno es una herramienta fundamental de nutrición y energíapara comenzar el día. El desayuno aporta la glucosa necesaria para un eficazfuncionamiento delcerebroy permite que el niño mantenga la atenciónen clase” expresa el doctor Oscar Guichet, médico especialista en clínicapediátrica.

Lo más importante es que se realicen por lomenos las cuatro comidas principalesy alguna colación -no más de dos-durante el recreo. Además, el desayuno debe ser completo, ya que está relacionadocon un mejor rendimiento.

El problema que se le presenta a cualquierpadre surge a la hora de tener que fijar un límite cuando el niño quiereconsumir alimentos o bebidas que le provocan placer. Guichet aconseja "limitar el consumo de golosinasy productos industrializados, como las gaseosas y los jugos y evitar elegirloscomo "premio" de alguna situación. Es mejor acostumbrar a que el niñolleve una banana o una manzana como colación, dejando las golosinas ogalletitas dulces para otro momento. Los padres deben evitar llevar a loschicos a un kiosco como paseo.Hay otras actividades recreativas y sanas,como el teatro, cine o compartir algún deporte junto a ellos, que aconseja demanera muy convenientecocinar las preparaciones en horno, parrilla oplancha, disminuyendo de esta forma la frecuencia de frituras en suscomidas".

Una mala alimentación no sólo influirá enel peso, sino en trastornos que el día de mañana provocarán graves problemas desalud.

Ideas y opciones saludables para incluir enlas viandas:

-Tarta individual de verduras con ensaladade tomate y huevo duro (controlar que el huevo quede bien cocido)

-Milanesa de pollo o carne con ensaladamulticolor

-Ensalada jardinera (papa, zanahoria,arvejas) con tomate, huevo duro y atún al natural

-Ensalada verde con tomates cherry y trozosde pollo

-Empanadas caseras de verdura, carne opollo

-Hamburguesas caseras con arroz

-Salpicón de atún, arroz, tomate, arvejas yzanahoria, cortado en cubitos chicos.

-Tomates rellenos con atún y unacucharadita de mayonesa light

-Ensalada fría de repollo rojo, zanahoriarallada, cebollita de verdeo y fideos multicolores tirabuzón

-Ensalada de hojas verdes, hongos frescos yaceitunas negras con trozos de jamón desgrasado, queso muzzarella y pollo

-Wok de verduras con trozos de cerdo

-Bifecitos de carne a la criolla con tomatey rodajas de palta

-Tomate, remolacha rallada, zanahoria,choclo y arroz con semillas de sésamo

-Lentejas frías con tomate, cebollita,morrón fresco y huevo duro

-Ensalada de papa, huevo duro y salchichascortadas en cubitos con una cucharadita de mostaza

Para el postre, se puede agregar algunafruta fresca (bien lavada), frutas varias cortadas en cubos o ensalada defrutas. Otra opción puede ser gelatina con trozos de frutas adentro, como porejemplo manzana, pera o banana. Y, para evitar la deshidratación en los niños,suficiente agua o jugos naturales sin azúcar.